El Ayuntamiento de València comienza el lunes 27 de julio la poda de los árboles de la calle Pius IX. Te contamos por qué es necesaria y cómo se realizará para garantizar tu seguridad y cuidar los árboles.
El Ayuntamiento de València, a través de la Concejalía de Parques y Jardines, va a empezar el lunes 27 de julio los trabajos de poda en los árboles de la calle Pius IX.
Y ojo, que no es una cosa improvisada: es una poda programada, dentro del plan de mantenimiento de todo el arbolado de la ciudad. La concejala Mónica Gil ha dejado claro que esto se hace por seguridad y para que los árboles estén sanos.
¿Y por qué hay que podar? Pues mira, los árboles en la ciudad crecen y a veces las ramas se meten en las fachadas, estorban a los peatones o a los coches, o incluso pueden romperse y caer.
Por eso se cortan esas ramas problemáticas. Pero no es una poda salvaje, ni mucho menos. Se sigue el estándar europeo de poda, que es una guía técnica para hacerlo bien, respetando la forma natural del árbol y asegurando que siga dando sombra en verano, que en Valencia se agradece un montón.
La poda se hará durante varios días hasta terminar toda la calle. Los operarios irán árbol por árbol, mirando cuáles son las ramas que pueden dar problemas: las que están muy cerca de los edificios, las que tapan las farolas o las señales de tráfico, las que se ven débiles o con pudrición.
Si ven algo raro, lo cortan para que no haya riesgos. Porque al final, lo que importa es que los peatones y los conductores estén seguros.
Y que nadie piense que esto es un capricho del Ayuntamiento. La poda en Valencia se hace desde hace décadas. De hecho, la ciudad tiene un montón de árboles en las calles, algunos muy viejos, y hay que cuidarlos. Por ejemplo, en los años 50 se plantaron muchos plátanos de sombra en varias avenidas, y hoy son parte del paisaje. Pero si no se podan, pueden crecer demasiado y causar problemas. Así que esta intervención es necesaria para mantener el equilibrio entre lo bonito que es tener árboles y la seguridad de todos.
Además, se conserva la copa para que los árboles sigan dando sombra en los meses de más calor, que en Valencia son muchos. Así que no solo es por seguridad, también por comodidad. Y todo siguiendo criterios técnicos, sin gastar más de la cuenta. Porque el dinero de los impuestos se usa en lo que toca: mantener la ciudad en condiciones.
En resumen: si pasas por la calle Pius IX a partir del lunes, verás a los operarios trabajando. No te asustes, que es para bien. Y si tienes alguna duda, el Ayuntamiento ha dicho que informará de los cortes de tráfico necesarios. Pero seguro que todo irá sobre ruedas, como siempre en Valencia.