El Ayuntamiento de València inicia la adjudicación de un proyecto para mejorar la seguridad y la accesibilidad del aparcamiento de la Marina, en el edificio Veles e Vents, con un presupuesto de 60.000 euros y un plazo de seis meses.

El Ayuntamiento de València ha anunciado este 10 de junio de 2026 la apertura del procedimiento para adjudicar la redacción del proyecto y la dirección facultativa de las obras para implantar medidas que aumenten la seguridad y la accesibilidad en un espacio público concreto: la cubierta del aparcamiento del edificio Veles e Vents de la Marina.

El contrato asciende a 60.000 euros, IVA incluido, y el plazo de ejecución previsto es de seis meses.

La zona es de uso público y concentra una gran afluencia de personas, sobre todo en fines de semana y verano. El perímetro está delimitado por muros de hormigón de alturas variables; hay señales que advierten de los riesgos, pero el consistorio considera que hay que reducir peligros, evitar caídas entre distintos niveles y adecuar el espacio a la normativa vigente.

Entre las medidas previstas se contempla sustituir barandillas, restaurar pavimentos deteriorados, instalar pasamanos, rediseñar los muros, proteger las rampas de acceso al aparcamiento, colocar mobiliario urbano y reforzar la señalética, entre otras acciones necesarias para mejorar la seguridad y la accesibilidad.

La contratación no solo busca redactar el proyecto, sino también la dirección facultativa de las obras, para garantizar que las soluciones se ejecuten con el criterio técnico adecuado y cumplan con la normativa vigente.

En este tipo de intervenciones, la dirección técnica supervisa que el diseño se lleve a la práctica con seguridad y calidad, evitando sorpresas durante la obra.

Este espacio de la Marina, junto al edificio Veles e Vents, es un ejemplo claro de la apuesta de la ciudad por espacios públicos más funcionales. Aunque se trata de una zona de circulación y paso, la administración recuerda que una infraestructura de estas características demanda un mantenimiento periódico y mejoras constantes para evitar incidentes, especialmente en períodos de mayor afluencia.

De hecho, Valencia ha ido articulando a lo largo de los años un conjunto de actuaciones para adaptar sus zonas de uso público a las necesidades de vecinos y visitantes, con mayor iluminación, pavimentos con mejor agarre y rutas más accesibles para personas con movilidad reducida.

La licitación se enmarca por tanto en la voluntad municipal de avanzar en la seguridad y la accesibilidad sin renunciar a la funcionalidad de una de las áreas más transitadas de la ciudad.

Con una inversión relativamente contenida para un proyecto de estas características, el Ayuntamiento busca convertir el aparcamiento de la Marina en un espacio más seguro y usable para todos, manteniendo el pulso urbano que caracteriza a València y su litoral.