València prueba, a través del Sandbox Urbano, un sistema de taquillas inteligentes para alquilar y devolver material deportivo en instalaciones municipales durante seis meses, con supervisión municipal y apoyo de Easyball.

València ha dado un paso más en su apuesta por una ciudad más eficiente y centrada en las personas. En el marco del Sandbox Urbano de la ciudad, la Concejalía de Innovación, con la colaboración de la Fundación Deportiva Municipal, ha puesto en marcha un proyecto piloto para introducir taquillas inteligentes que permiten alquilar material deportivo en instalaciones públicas.

La iniciativa, impulsada por la startup Easyball, se desarrollará durante seis meses, periodo en el que se evaluará su uso, su resistencia y su viabilidad como nuevo modelo de servicio público.

La prueba contempla la instalación de hasta diez unidades en diferentes espacios deportivos de la ciudad, con especial atención a aquellas instalaciones que han estado menos atendidas.

El objetivo es facilitar el acceso al material deportivo de forma autónoma y sencilla, reduciendo barreras y tiempos de espera para la ciudadanía. Las taquillas funcionarán con energía solar, lo que les permite operar sin necesidad de conexión eléctrica tradicional y con un bajo impacto en el gasto energético de las instalaciones municipales.

El acceso al servicio se gestionará desde una aplicación móvil, desde la que los usuarios podrán reservar, alquilar y devolver el material, así como consultar la disponibilidad en tiempo real.

La iniciativa forma parte de la estrategia de Valencia para impulsar una ciudad inteligente que sirva a las personas, fomente la práctica deportiva y fomente hábitos de vida saludables.

Según la concejala de Innovación, Paula Llobet, “este proyecto representa un paso más en la apuesta de València por convertirse en una ciudad inteligente al servicio de las personas.

Queremos facilitar el acceso al deporte con soluciones tecnológicas sostenibles y adaptadas a las nuevas formas de uso del espacio público”.

Llobet añadió que “las taquillas inteligentes no solo mejoran la accesibilidad al material deportivo, sino que también permiten optimizar recursos y fomentar un modelo más eficiente y autónomo en la gestión de instalaciones deportivas municipales”.

La Concejalía de Innovación y la Fundación Deportiva Municipal destacan que el Sandbox Urbano es un entorno de pruebas que permite evaluar innovaciones en condiciones reales, con el objetivo de consolidar proyectos útiles para la ciudad sin someter a los ciudadanos a inversiones de alto riesgo.

En este sentido, el piloto de Easyball se erige como una experiencia para medir demanda, incidencias y soluciones, y para estudiar la viabilidad de un modelo de negocio asociado al alquiler de equipamiento deportivo en instalaciones públicas.

Históricamente, Valencia ha mostrado una trayectoria de modernización de sus servicios municipales, con iniciativas que buscan combinar eficiencia, sostenibilidad y participación ciudadana.

Este proyecto se inscribe en esa línea, priorizando la reducción de costes operativos, la optimización de recursos y la promoción del deporte entre vecinos y vecinas.

Si los resultados son positivos, se podría ampliar la red de taquillas a más instalaciones y ampliar el catálogo de equipamiento disponible para alquiler, siempre bajo criterios de coste-eficacia y seguridad para los usuarios.

En resumen, se trata de una prueba piloto que, de funcionar, podría convertirse en un modelo adaptable a otros servicios municipales y a otras ciudades que buscan mejorar la gestión de equipamientos públicos sin perder proximidad con la gente.