Un programa mixto de empleo y formación en València combina aprendizaje práctico con atención al visitante, formando a 20 personas y atendiendo a más de 13.500 turistas en menos de un año.
València está haciendo las cosas de forma clara: unir la formación con el trabajo real para que quien se forma pueda tener un empleo después. El concejal de Empleo, José Gosálbez, visitó los puntos de información gestionados por los alumnos del programa mixto de empleo y formación en la especialidad de Promoción Turística y Atención al Visitante, y dejó claro que estas políticas activas basadas en el aprendizaje práctico no son un capricho, sino una herramienta eficaz para que la gente gane experiencia y también para que la ciudad reciba mejor a sus visitantes.
Este programa, que comenzó el 1 de mayo de 2025 y tiene previsto terminar el 30 de abril de 2026, ya ha demostrado su valor: forma y contrata a 20 personas desempleadas mayores de 16 años mediante contratos de formación en alternancia.
En la práctica, esos alumnos no solo obtienen un certificado profesional, sino que empiezan a trabajar desde el primer día, prestando servicios reales en distintos escenarios municipales.
Uno de los grupos, formado por 10 alumnos, se ha especializado en Promoción Turística local e información al visitante. Su tarea se reparte entre puntos móviles situados en lugares emblemáticos de la ciudad como la Llotja, el Mercat Central y la Plaza de la Mare de Déu.
Este equipo no solo informa; también se convierte en embajador de València, mostrando su oferta cultural, gastronómica y turística con un trato directo y cercano.
En total, durante el periodo analizado, han atendido a 13.531 turistas de más de 30 nacionalidades diferentes, con un flujo especialmente alto durante la temporada de Fallas.
El periodo de Fallas, por cierto, ha sido especialmente significativo. Más de 2.000 personas recibieron atención en esos puntos, con una distribución que, según el informe, situaba al 33,6% de los visitantes procedentes de distintos puntos de España, el 66,4% de países extranjeros y un 17% de las personas atendidas procedentes de la provincia de Valencia.
Aunque estas cifras se deben leer en el marco de un evento temporal de gran afluencia, reflejan el impacto práctico de estas oficinas móviles y de la formación recibida por los alumnos.
El segundo grupo, centrado en la dinamización sociocultural, ha llevado a cabo actuaciones en centros municipales de personas mayores y, en general, en ámbitos de ocio para jóvenes y familias.
El objetivo es claro: mejorar el envejecimiento activo, fomentar el ocio educativo y, al mismo tiempo, dotar a los participantes de habilidades útiles para su vida diaria y futura empleabilidad.
Gosálbez subrayó que “invertir en formación en alternancia es apostar por un modelo eficaz que conecta directamente con el mercado laboral. Es aprendizaje con propósito, con resultados y con futuro”. Además, explicó que estos programas están subvencionados por Labora y cofinanciados por el Ayuntamiento de València, dentro de la normativa autonómica que regula las Escuelas Taller y los Talleres de Empleo.
La experiencia, además de sus efectos inmediatos, se enmarca en una tradición educativa y laboral que se ha venido fortaleciendo en la ciudad durante décadas: la idea de que la proximidad entre aprendizaje y servicio público genera beneficios para los alumnos, para la ciudad y para los visitantes.
València, con su rico patrimonio monumental, su historia comercial y sus fiestas como las Fallas —que este año, al igual que otras ediciones, muestran la capacidad de la ciudad para organizarse, recibir a gente de todo el mundo y transformar ese flujo en oportunidades reales— ofrece un escenario idóneo para este tipo de iniciativas.
En resumen, este taller mixto no es solo un experimento pasajero: es un modelo que ya está dando resultados concretos, conectando formación con empleo y dando a la ciudad una experiencia de atención al visitante de calidad, con perfiles profesionales que se ganan la confianza de quienes llegan a València para vivir su cultura y su gastronomía.
El concejal Gosálbez concluye que, si se mantiene este camino, se podrá ver una mejora sostenida en la inserción laboral y en la experiencia de quienes nos visitan.