Un juez de EE.UU. protege temporalmente a cuatro empleados de Meta con visa H-1B que perdieron su trabajo y se enfrentaban a la deportación. Además, una demanda colectiva acusa a la empresa de usar inteligencia artificial para seleccionar a los despedidos, perjudicando a quienes estaban de baja médica.
¡Menudo revuelo se ha montado en Meta! La empresa de Mark Zuckerberg ha despedido a un montón de gente, y entre ellos hay cuatro trabajadores que estaban en Estados Unidos con una visa H-1B.
Esta visa es la que permite a empresas como Meta contratar a extranjeros con talento, pero tiene truco: si te quedas sin trabajo, solo tienes 60 días para encontrar otro curro o te tienes que ir del país.
Pues estos cuatro empleados estaban cagados porque el despido les dejaba en la calle y con la maleta hecha. ¡Pero un juez federal les ha echado un cable!
El juez William Orrick ha dicho que Meta tiene que explicar por qué eligió precisamente a estos cuatro para el despido, porque perder el permiso de residencia es un daño irreversible comparado con una simple indemnización.
¡Toma ya! Y no solo eso: hay otros 26 trabajadores que han demandado a Meta porque creen que la inteligencia artificial ha tenido mucho que ver en los despidos.
Dicen que la empresa usaba herramientas automáticas para medir la productividad de los empleados, y que eso perjudicó a los que estaban de baja médica o por maternidad.
Vamos, que la máquina decidía sin tener en cuenta que la gente se pone mala o tiene hijos.
Meta, por su parte, lo niega todo. Dicen que las decisiones de despido las tomaron personas, no algoritmos. Pero el juez no ha parado los despidos en general, solo ha protegido a estos cuatro con visa. El lío judicial sigue, y habrá arbitrajes individuales. Esto no es nuevo: Meta ya ha despedido a más de 21.000 empleados en los últimos dos años, y el programa de visas H-1B siempre ha sido polémico. Cada año se conceden solo 85.000 visas de este tipo, y la mayoría van a trabajadores de India. En España, donde tenemos un paro juvenil del 25%, igual nos preguntamos si esas visas no deberían ser para europeos primero. Pero eso es otro debate.
Lo cierto es que este caso pone el foco en cómo las grandes tecnológicas tratan a sus empleados extranjeros. Con la economía mundial patas arriba, los despidos en Silicon Valley se han vuelto algo habitual. Y ahora, con la intelig artificial de por medio, la cosa se complica. ¿Hasta qué punto una máquina puede decidir quién se queda y quién se va? Los tribunales tendrán la última palabra. Por ahora, estos cuatro trabajadores respiran aliviados, pero su futuro en EE.UU. sigue siendo incierto. La próxima vez que veas una oferta de trabajo en Meta, piensa en todo lo que hay detrás.