Un destacado físico teórico canadiense se aparta temporalmente de su función en el Perimeter Institute tras la publicación de archivos que lo vinculan de forma indirecta con Jeffrey Epstein. La institución iniciará una revisión independiente para aclarar las relaciones entre investigadores y donantes.
Un físico teórico de alto perfil en Canadá anunció que se aparta temporalmente de su posición en el Perimeter Institute for Theoretical Physics de Waterloo, Ontario, tras la publicación de archivos del gobierno de los Estados Unidos que lo vinculan de alguna forma con Jeffrey Epstein.
En un correo de la dirección ejecutiva del instituto se informó que el profesor Smolin ha acordado pausar su relación laboral mientras se realiza una revisión exhaustiva de la situación.
Smolin fue uno de los miembros fundadores del instituto independiente, conocido por su labor en la teoría cuántica y la cosmología, y recibió financiación inicial de Mike Lazaridis, cofundador de BlackBerry.
Los documentos señalan que la correspondencia entre Smolin y Epstein continuó durante años, al menos hasta 2013, incluso después de que Epstein fuera condenado en 2008 por cargos de prostitución relacionados con una menor.
Este hecho ha generado preguntas sobre la naturaleza de los vínculos entre académicos y fondos procedentes de personas con antecedentes penales. Hasta ahora, no hay indicios en los registros revisados de que Smolin haya cometido algún delito ni de que haya participado en actividades ilícitas; sin embargo, la prolongación de la relación con Epstein ha suscitado dudas sobre la transparencia y los posibles conflictos de interés.
Perimeter Institute declaró que la revisión se llevará a cabo con total independencia y que, durante el proceso, Smolin continuará vinculado al centro pero sin funciones ejecutivas.
La directora ejecutiva, Marcela Carena, indicó por correo que a pedido del instituto Smolin ha acordado pausar su relación de trabajo para permitir un examen detallado de la situación y para que se tomen decisiones al respecto.
Es relevante señalar que, según documentos publicados, Epstein financió a varios científicos a lo largo de los años y que esas relaciones se extendieron más allá de la condena penal de Epstein en 2008.
La noticia llega en medio de un escrutinio más amplio sobre la financiación de la investigación y la ética de aceptar apoyos de personas con historiales criminales.
Varios canadienses destacados, tanto académicos como empresarios, se mencionan en los archivos, lo que ha generado debate sobre las salvaguardas que deben aplicar las instituciones para gestionar donaciones y colaboraciones externas.
Históricamente, la investigación básica financiada por donantes privados ha desempeñado un papel importante en el desarrollo de centros de excelencia como el Perimeter Institute, fundado a finales de los años 90 con apoyo de fondos privados y con la visión de situar a Canadá a la vanguardia de la física teórica y la cosmología.
Esta coyuntura ha llevado a las universidades y centros de investigación a reforzar sus políticas de ética, transparencia y divulgación ante la sociedad.
En Canadá y en otros lugares del mundo, el episodio genera una reflexión sobre hasta qué punto es aceptable aceptar apoyos de figuras controvertidas y qué medidas deben adoptarse para separar la investigación de los intereses personales de los donantes.
En el Perimeter Institute, la revisión en curso busca aclarar las relaciones entre investigadores y financiadores y establecer un marco más claro para manejar este tipo de situaciones en el futuro.
En síntesis, el caso no implica de inmediato una acusación penal contra Smolin, pero sí pone de relieve tensiones relevantes sobre la ética en la investigación y la necesidad de transparencia en las relaciones entre científicos y fuentes de financiación.
La institución ha prometido mantener informada a la comunidad académica y al público a medida que avance la revisión.