Un estudio científico indica que algunos perros pueden asociar nombres de juguetes y aprender palabras nuevas sin interacción directa, simplemente oyéndolas. El fenómeno afecta principalmente a Border Collies y abre preguntas sobre los límites entre aprendizaje de palabras y lenguaje humano.
Un grupo de perros ha mostrado una capacidad poco común: identificar nombres de juguetes y, en ciertos casos, aprender palabras nuevas solo por escuchar conversaciones cercanas.
Un estudio publicado en Science indica la existencia de canes capaces de recordar más de 100 nombres de juguetes. Aunque este talento es raro, los científicos señalan que no está ligado a una única raza y que la mayor parte de los casos se ha observado en Border Collies.\n\nEn una revisión global realizada a lo largo de siete años, los investigadores identificaron alrededor de 40 a 45 perros con la habilidad de aprender más de 100 palabras, cifra que para algunos individuos se eleva a entre 200 y 300 nombres de objetos.
Asimismo, se ha documentado un caso excepcional de un perro que podría entender más de 1.000 palabras, todas ellas correspondientes a juguetes.\n\nEntre los ejemplares destacan Miso, un Border Collie de Oshawa, Ontario; su dueña, Veronica Suen, comenta que al inicio no percibía que su perro fuera especialmente inteligente, sino que simplemente disfrutaba jugar.
Miso participó en varias pruebas de las investigaciones que ha llevado a cabo el grupo de trabajo liderado por la investigadora Shany Dror a lo largo de los años.\nRemi, una mini goldendoodle de Pickering, fue otra participante destacada; según Valerie Lo, la dueña, Remi aprendía palabras al escuchar las clases virtuales durante la pandemia.
Mayu, otro Border Collie, mostró también la diversidad de perfiles entre los perros dotados: algunos muestran calma y otros tienen alta energía.\n\nShany Dror, investigadora asociada a la Universidad E.L.T.E. en Budapest y a la Universidad de Veterinaria de Viena, lideró estos trabajos. En la fase más reciente, el equipo trabajó con 14 perros dotados para medir la memoria de palabras; para ello se colocaron juguetes en una habitación distinta y se pidió a cada perro que eligiera el objeto correcto al escuchar su nombre, mientras los científicos observaban.
En muchos casos, las elecciones correctas fueron consistentes incluso ante cambios en la disposición de los objetos.\n\nLos resultados sugieren que el aprendizaje de palabras en estos perros no equivale a aprender un idioma humano. Aunque pueden reconocer nombres y vincularlos a objetos, la complejidad del lenguaje humano implica componentes que van más allá de la memorización de etiquetas.
Expertos en el tema señalan que el mecanismo de aprendizaje de los perros es diferente del lenguaje humano, aunque ciertos procesos de atención y memoria pueden recordar etapas tempranas del desarrollo humano, especialmente entre los 18 y 24 meses.\n\nEste tipo de aprendizaje se ve fuertemente influido por la motivación y el valor de los objetos. Investigadores como Andrea Breen, de la Universidad de Guelph, destacan que estos hallazgos resaltan una forma de aprendizaje basada en objetos significativos y en la interacción con los dueños.
Breen también señala que la conducta social de los perros facilita la identificación de palabras cuando les resulta relevante.\n\nPara los dueños que desean fomentar capacidades auditivas similares, los expertos recomiendan dedicar tiempo de calidad a la mascota, jugar con objetos cotidianos y crear asociaciones claras entre palabras y juguetes, sin exigir resultados extraordinarios ni presionar al animal.\n\nEste descubrimiento se suma a décadas de investigación sobre la relación entre perros y humanos y aporta una visión más matizada sobre cómo los perros aprenden palabras y se comunican.
Aunque la noticia original proviene de un programa de ciencia en la radio canadiense, el estudio publicado en una revista científica aporta evidencia concreta sobre una capacidad sorprendente de los perros y su diversidad entre individuos.\n