Un pescador de Quebec obtiene un halibut atlántico de 244 libras en el fiordo Saguenay, un récord regional que se captura dentro de un proyecto científico en colaboración con el Musée du Fjord.
Un pescador de Quebec, Alain Hamel, logró una caída extraordinaria al capturar un halibut atlántico de 244 libras en el fiordo Saguenay, un ejemplar que se ha convertido en el más grande registrado en la zona.
La captura ocurrió el fin de semana pasado, en la bahía que forma parte del sistema de fiordos entre Chicoutimi y Tadoussac, en la región de Quebec.
Con una longitud de aproximadamente dos metros, la pescadilla superó con amplitud el récord anterior, que era de 194 libras, registrado el año anterior.
Este logro no solo causa asombro entre los habitantes de la región, sino que también se integra en un proyecto científico de mayor alcance que busca obtener datos relevantes sobre la especie.
La iniciativa se realiza en estrecha colaboración con el Musée du Fjord, que administra el Museo de la Bahía y coordina las actividades de investigación asociadas con el programa de pesca científica.
Según Marc-André Galbrand, presidente del Comité de bassin de la Baie des Ha! Ha! (CBBH), el pez forma parte de un esfuerzo más amplio para entender mejor la biología y la migración del halibut atlántico, una especie que ha estado sujeta a regulaciones estrictas en la zona y cuyo manejo busca equilibrar la pesca comercial con la conservación del stock.
Galbrand subrayó que estas prácticas requieren paciencia y planificación, y que, incluso tras la captura, hay que mantener una visión rigurosa de la seguridad y la salud del equipo.
El halibut fue capturado por Hamel en la sección de L’Anse-Saint-Jean, una zona que se sitúa entre Chicoutimi y Tadoussac. Aunque la pesca de halibut atlántico está prohibida en el fiordo Saguenay para la mayoría de los pescadores, el proyecto permite capturas controladas, etiquetado y traslado del pez al museo para pesaje y muestreos.
En este marco, los biólogos analizan las estructuras óseas de la cabeza para intentar identificar patrones de migración y otras características biológicas que podrían aportar información valiosa sobre la especie.
El halibut fue registrado oficialmente el lunes siguiente en las instalaciones del museo, y la carne resultante se distribuirá entre los pescadores y las personas que participaron en la iniciativa.
Se estima que, de la cantidad pesquera capturada en la semana, podría quedar aproximadamente un volumen de 170 libras de carne de muy buen sabor humano, según las estimaciones de Galbrand.
Este tipo de hallazgos no solo alimentan la curiosidad de la comunidad, sino que también destacan el componente científico del proyecto, que busca ampliar el conocimiento sobre un pez que puede alcanzar tamaños considerables y que, a menudo, exige prácticas de manejo junto a las autoridades para evitar impactos negativos sobre su población.
Jérôme Rousseau, quien ya había participado en temporadas previas del programa de pesca científica, también reportó capturas importantes de halibut en la costa de Sainte-Rose-du-Nord a lo largo de la temporada.
Para los responsables del programa, este tipo de capturas no siempre implica un premio inmediato para el pescador; se trata de una experiencia que combina deporte, investigación y educación pública.
El pez capturado pasa a ser objeto de estudios y, en paralelo, su anatomía puede ser utilizada para comprender mejor las rutas migratorias de la especie.
Cabe señalar que la pesca de halibut atlántico en Saguenay sigue siendo un tema regulado: el programa de pesca científica cuenta con permisos y con una cuota establecida.
De las 35 piezas autorizadas para este tipo de pesca experimental, 27 ya han sido capturadas durante la presente campaña. Para las ocho piezas restantes, el Comité de bassin evalúa la posibilidad de conceder una pequeña cantidad de permisos por sorteo, en un mecanismo similar a las zonas restringidas para otras especies en determinadas épocas del año, como sucede con el salmón o el alce en otras regiones.
Este caso, además de generar un impacto local en la comunidad pesquera de Quebec, ilustra la importancia de los proyectos de monitoreo científico para entender mejor una especie de gran tamaño que requiere tiempo y paciencia para confirmar su historia de vida.
En el corto plazo, la cooperación entre pescadores, museos y autoridades ambientales continúa jugando un papel clave para equilibrar la tradición pesquera con la conservación y la investigación biológica.
Autora y fuente: Rachel Watts, CBC News, con aportes de Breakaway y Radio-Canada. Este reporte forma parte de una cobertura más amplia sobre cómo el calentamiento de las aguas y otros factores ambientales influyen en las especies marinas y en la dinámica de las pesquerías locales, un tema que ha ido tomando mayor relevancia en la región de Quebec y más allá.
El registro de este halibut de 244 libras añade una pieza notable a un rompecabezas que los científicos buscan armar, con la esperanza de entender mejor los cambios que afectan a los ecosistemas del Saguenay y al Atlántico Norte en su conjunto.