Un empresario de origen chino-canadiense, que dejó BC en 2015, aparece relacionado con el hallazgo de supuestos laboratorios biológicos en California y Nevada, mientras enfrenta deudas millonarias pendientes en Canadá.
Un hombre que abandonó la Columbia Británica en 2015, tras enfrentar una condena civil y una orden de desacato, ha surgido en la actualidad en una noticia de alto perfil en Estados Unidos por supuestas investigaciones sobre laboratorios biológicos situados en California y en la ciudad de Las Vegas, Nevada.
Las autoridades señalan que la persona está vinculada a una empresa conocida por desarrollar tecnología para separar cromosomas en el semen de toros, una innovación dirigida a influir en la paridad de los nacimientos y que ha generado controversias en distintos países.
A diferencia de los debates técnicos que rodean a esta tecnología, los documentos judiciales dejan claro que la figura central enfrenta una larga historia de litigios y deudas pendientes en Canadá.
En concreto, las sentencias canadienses superan los 270 millones de dólares canadienses, una suma que equivale, aproximadamente, a unos 183 millones de euros al tipo de cambio vigente en estos años.
Por su parte, una resolución anterior por 8,5 millones de dólares canadienses también figura en los expedientes relacionados con el mismo caso, y esa cantidad se traduciría en alrededor de 5,8 millones de euros.
Estas cifras muestran la magnitud de los pleitos que rodean a la persona en cuestión y la complejidad de sus interacciones comerciales a lo largo de casi una década.
La historia legal de este incidente está entrelazada con los trabajos de XY LLC, una entidad a la que se le atribuye la posesión de tecnologías de cruce cromosómico que permitían diferenciar óvulos y espermatozoides.
Según la información judicial, Zhu —que también ha utilizado alias como David He— dejó Canadá en busca de refugio internacional y ha trabajado para evitar la aplicación de las sentencias mediante estructuras corporativas y movimientos transfronterizos.
En Canadá, los tribunales han descrito las acciones de Zhu y sus compañías vinculadas como “fraudulentas en su intención” y han insistido en la necesidad de responder por el daño económico causado a instituciones públicas y privadas.
La investigación reciente en Estados Unidos ha puesto de manifiesto un hallazgo que ha impactado a las autoridades: un complejo de laboratorio improvisado encontrado en una vivienda de Las Vegas, con equipos de tipo laboratorio, congeladores y múltiples recipientes que contenían sustancias desconocidas o etiquetadas en idiomas distintos al inglés.
Las autoridades señalaron que la vivienda estaba habitada por varias personas, pero que no todas estaban involucradas directamente en la investigación, y que el propietario de la casa fue detenido por cargos de manejo y disposición de residuos peligrosos.
Este episodio se vincula, a través de la cadena de hechos, con un laboratorio anterior descubierto en Fresno County, California, en 2023, donde se hallaron ratas expuestas a condiciones de crianza y frascos con sustancias etiquetadas con nombres de patógenos como HIV, tuberculosis y malaria.
Los expedientes señalan que Zhu se trasladó de China a Canadá en 1988 y que, tras una intensa movilidad entre ambos países, abandonó Canadá en 2015 durante una sesión judicial en la que se discutían las presuntas irregularidades en la obtención de tecnología secreta para la separación de cromosomas.
En ese periodo, varios documentos revelan que el empresario había manifestado, en intercambios electrónicos, su deseo de “derrotar al agresor americano” y la ambición de consolidar su influencia en mercados internacionales, incluso en China.
Los fiscales señalan que el entramado corporativo empleado para acaparar tecnología de XY LLC y para evitar las penalizaciones dejó secuelas económicas importantes para diversos acreedores canadienses.
A día de hoy, XY LLC continúa con sus esfuerzos para hacer cumplir las sentencias emitidas en Canadá y en Hong Kong, donde Zhu también enfrenta demandas.
En Estados Unidos, la Fiscalía y las agencias de seguridad mantienen su investigación sobre las actividades de Zhu y las posibles conexiones entre las residencias y las empresas que habría utilizado para financiar sus operaciones y, posteriormente, para esquivar las resoluciones judiciales.
La opinión de los investigadores es que, si bien la evidencia de laboratorio y las muestras halladas en la casa de Las Vegas son objeto de análisis, el contexto encadenado de las disputas judiciales pasa a ser un componente clave para entender las dimensiones reales del caso.
En el plano histórico, la tecnología de separación de cromosomas en el semen bovino emergió en la última década del siglo XX y se ha convertido en un pilar de ciertas industrias ganaderas.
Su uso ha estado sujeto a debates sobre ética, seguridad y regulación, con diferentes jurisdicciones que evalúan la necesidad de controles sobre la tecnología y sobre su comercialización internacional.
El presente caso subraya, además, la importancia de un marco regulatorio sólido para evitar abusos en el espacio biotecnológico y para garantizar que la innovación se desarrolle dentro de parámetros legales y de seguridad sanitaria.
Con todo, las autoridades reiteran que la investigación continúa y que no hay cargos presentados contra Zhu en Las Vegas por actividades de laboratorio en la residencia, mientras que el proceso legal en Canadá y Hong Kong avanza en paralelo.
El balance entre la defensa y las acusaciones se mantiene en el centro de un caso que, por su magnitud, ha capturado la atención de varias potencias judiciales y de los debates sobre gobernanza tecnológica y seguridad biológica a nivel internacional.