Dos leones marinos hembra, Holly y Maui, de 18 años, fueron trasladadas desde Marineland a Vancouver Aquarium como parte de un esfuerzo nacional para reubicar animales de Marineland.
Dos leones marinos hembra, Holly y Maui, de 18 años, han llegado desde Marineland, el parque de Niagara Falls, Ontario, para establecerse en el Acuario de Vancouver.
Las dos hembras están conociendo su nuevo entorno y, según el acuario, se están adaptando a su nuevo espacio mientras se preparan para una interacción con Señor Cinco, el león marino macho residente.
El traslado forma parte de un esfuerzo coordinado por parte de CAZA (Accredited Zoos and Aquariums) para encontrar hogares de larga duración a animales que vivían en Marineland, declarado en proceso de reorganización para transformar la antigua instalación en un centro con foco en la conservación y el bienestar animal.
Marineland, cerrado al público desde el verano de 2024, continúa moviendo a sus animales hacia recintos alternativos. En los últimos años, el parque ha estado bajo escrutinio por la gestión de sus mamíferos marinos y por la necesidad de cumplir con normas de bienestar, lo que ha llevado a la retirada de varios ejemplares y a conversaciones sobre la posibilidad de exportar algunos ejemplares a acuarios en Estados Unidos, con aprobaciones condicionadas por el gobierno federal.
Holly y Maui, ambas de 18 años, se consideran animales maduros y por ello la interacción con Señor Cinco se planifica con especial cuidado. El equipo del acuario señala que las próximas semanas se centrarán en el enriquecimiento ambiental diario y en planes de bienestar individualizados para favorecer conductas sociales propias de la especie y reducir el estrés del cambio de entorno.
El Vancouver Aquarium señala que rescata más de 150 animales marinos al año y que más de ochenta por ciento de ellos puede rehabilitarse y volver a la vida silvestre.
Aquellos que no pueden ser devueltos al entorno natural permanecen bajo cuidado en las instalaciones.
Un dato de contexto económico: el cuidado de 30 belugas en Marineland ha sido reportado como un costo cercano a los 2 millones de dólares canadienses al mes.
Tomando como referencia tipos de cambio actuales, eso se traduciría en aproximadamente 1,36 millones de euros mensuales. Este gasto subraya la magnitud de las inversiones necesarias para mantener instalaciones de este tipo y el debate sobre el modelo de negocio de parques zoológicos privados frente a la conservación y el bienestar animal.
Este caso refleja la creciente preocupación por el bienestar de los mamíferos marinos en instalaciones privadas y la tendencia de migrar animales a recintos que prioricen la salud y la calidad de vida, con la mirada puesta en prácticas más responsables y sostenibles a largo plazo.