El Ayuntamiento de Santander inicia cortes nocturnos en Paseo Pereda por obras de asfaltado; habrá un carril para la dirección hacia el centro y desvíos para quienes vienen desde El Sardinero. Las labores se efectuarán entre las 23:00 y las 7:00, de hoy hasta el viernes 24.
El Ayuntamiento de Santander ha informado de que el Paseo Pereda quedará parcialmente limitado al tráfico nocturno desde hoy hasta el viernes 24, con motivo de trabajos de asfaltado alrededor del número 10 de la calle.
La idea es desarrollar las labores en horario nocturno para que el día a día de la ciudad sufra lo mínimo posible. El concejal de Protección Ciudadana, Eduardo Castillo, explicó que el objetivo es compatibilizar la modernización de la vía con la actividad diaria, evitando molestias en las horas punta.
Los trabajos arrancan esta noche y se mantendrán entre las 23:00 y las 7:00 horas. Nada más terminar la jornada, la circulación volverá a la normalidad para que residentes y visitantes puedan moverse sin más contratiempos que los habituales en la zona.
En cuanto a la movilidad, la autoridad local ha decidido que habrá un carril disponible para los vehículos que se dirigen desde el centro. En sentido contrario, quienes salgan de El Sardinero tendrán que tomar la rotonda del Centro Botín para dirigirse a la calle Antonio López. Este desvío busca evitar un cuello de botella en un tramo estrecho y facilitar que el tráfico desplegado en otras avenidas no se vea obligado a detenerse en plena madrugada.
Se recomienda a conductores y vecinos planificar la ruta con antelación y respetar la señalización temporal.
Para los vecinos y comercios cercanos, la restricción nocturna puede suponer ruido y movimientos de maquinaria, aunque la franja horaria escogida intenta minimizar molestias en casa y negocios.
También se espera que con las obras, la infraestructura de la zona mejore de cara al futuro, con una carretera más regular, un pavimento nuevo y una circulación más fluida.
Muchos conductores de la ciudad estarán atentos a cómo se desarrolle el plan, sabiendo que en Santander la gestión de obras busca compatibilizar la seguridad vial con la economía local y el turismo, que en verano se dispara en el entorno del Sardinero y el centro.
El Paseo Pereda es un eje histórico de la ciudad, que ha visto distintas fases de mejora a lo largo de las últimas décadas. Su uso como paseo urbano, con vistas al mar y un trazado que lo hace esencial para la movilidad interna, ha llevado a que las autoridades prioricen inversiones en pavimentos, alumbrado y señalización.
El Centro Botín, situado en el entorno de esta avenida, abrió sus puertas en 2017 y se convirtió en un referente cultural que también ha influido en la planificación de tráfico de la zona.
Las obras nocturnas actuales se inscriben en esa lógica de renovación constante: hacer reformas con la menor afectación posible a la vida diaria de los santanderinos, sobre todo en un punto neurálgico para residentes, trabajadores y turistas.
En resumen: se ha elegido un horario restringido para reducir al mínimo las molestias, se mantiene un carril para el centro, y se desvia el tráfico procedente de El Sardinero por una ruta alternativa.
Las autoridades piden paciencia y cumplimiento de las indicaciones de la Policía Local y de las señales temporales. Cuando terminen los trabajos, se espera que el Paseo Pereda quede mejor preparado para moverse, caminar y disfrutar de la ciudad sin interrupciones, manteniendo, eso sí, la seguridad vial como prioridad.