La Concejalía de Igualdad de Santander pone en marcha una campaña para cuestionar mensajes de letras de canciones que pueden normalizar la posesión y el control, promoviendo una escucha crítica y una reflexión sobre las relaciones.

El Ayuntamiento de Santander, a través de la Concejalía de Igualdad, ha presentado una nueva campaña que responde al nombre 'Que el machismo no te haga bailar' y que se desarrollará desde este lunes 1 de junio hasta septiembre.

Su objetivo es hacer visibles y analizar fragmentos reconocibles de canciones populares para fomentar una escucha consciente y crítica, capaz de distinguir entre amor y violencia simbólica, entre deseo y posesión, entre respeto y control.

Según la concejala Zulema Gancedo, la acción propone separar algunas frases de su contexto musical y analizarlas desde el significado real que esconden.

No se trata de censurar la música, sino de abrir conversación y generar reflexión sobre el impacto cultural y educativo de las letras que escuchamos y repetimos a diario.

El programa contempla un circuito de mupis y tótems repartidos por la ciudad, un vídeo en el TUS, las redes sociales y la web municipal, así como cartelería y merchandising que se distribuirá a las peñas durante las fiestas de Santiago y en los puntos violeta, espacios de atención y orientación para las personas que lo necesiten.

La música influye en el imaginario afectivo y social de niñas, niños y adolescentes. Las letras acompañan el crecimiento, generan referencias y, a veces, se integran sin que se piense en su significado. Algunas letras de gran consumo contienen mensajes de control, posesión, dominación o desigualdad hacia las mujeres. Cuando se consumen sin reflexión, pueden normalizarse como formas aceptables de amor, deseo o relaciones.

Por eso, esta campaña se enmarca en el IV Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres, y persigue dos objetivos: superar roles tradicionales de género y evitar actitudes sexistas entre la población; y poner en marcha campañas de sensibilización que promuevan la igualdad mediante redes sociales y soportes convencionales dirigidos a toda la ciudadanía.

Como contexto histórico, cabe recordar que en España las políticas públicas para combatir la violencia de género han ganado terreno en las últimas décadas.

A nivel local y autonómico se han desarrollado campañas de educación afectivo-sexual, y a nivel nacional se han aprobado leyes como la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva entre mujeres y hombres y la Ley de violencia de género de 2004, que han marcado el marco para este tipo de iniciativas.

Aunque cada municipio adopta su propio formato, la idea de acercar estas cuestiones a la vida cotidiana, a través de la cultura popular, se ha extendido en muchos lugares del país.

Con todo, la campaña invita a familias, docentes y jóvenes a conversar sobre las letras que escuchan, a cuestionar sin censura y a construir una mirada crítica que contribuya a relaciones más igualitarias en la ciudad.