El Ayuntamiento destinará 16,8 millones de euros de remanentes de 2025 a inversiones financieramente sostenibles y 27,1 millones a inversiones previstas, todo sin aumentar la deuda ni subir impuestos. También se explican las entregas a cuenta de 78 millones del Ministerio de Hacienda y el marco legal que lo permite.

El Ayuntamiento de Santander ha anunciado un plan para sacar partido a los remanentes del ejercicio 2025, es decir, al excedente que queda cuando se cierran las cuentas.

El objetivo es usar ese dinero de forma que se fortalezca la ciudad sin necesidad de asumir más deuda. En concreto, se destinarán 16,8 millones de euros a inversiones financieramente sostenibles que mejorarán equipamientos, infraestructuras y servicios para los vecinos.

Paralelamente, 27,1 millones se financiarán con recursos propios para impulsar inversiones ya previstas en el presupuesto, evitando tener que recurrir a préstamos o endeudamiento bancario.

Este enfoque, según el concejal de Economía, busca compatibilizar la mejora de la ciudad con una gestión prudente de las cuentas públicas.

La iniciativa se enmarca en reglas claras: el concejal, Javier García, explicó que estas actuaciones son posibles gracias al Real Decreto-Ley 13/2026, de 2 de junio, que regula los recursos de los sistemas de financiación territorial y facilita emplear el superávit de manera responsable.

García quiso destacar que Santander cumple con los requisitos: la deuda a 31 de diciembre de 2025 está en el 11% frente al límite del 65% que fija la normativa, la liquidación presupuestaria de 2024 registra superávit, hay remanente de tesorería positivo y el periodo medio de pago a proveedores en 2025 fue de 11 días, muy por debajo del tope de 30 días.

El edil subrayó que “la gestión eficiente y responsable de los recursos públicos se traduce en indicadores económicos excelentes que permiten aplicar el superávit presupuestario a actuaciones que benefician directamente a los vecinos”.

En su diagnóstico, la ciudad presenta una salud financiera sólida: la deuda ha descendido de forma notable a lo largo de la legislatura y se mantiene una línea de contención fiscal que ha evitado subir impuestos desde 2013.

Con todo, García insistió en que la combinación de estabilidad y capacidad de inversión marca un horizonte económico prometedor para Santander.

Además, el Ayuntamiento informó sobre las entregas a cuenta de 78 millones de euros que recibirá por parte del Ministerio de Hacienda. Estas cantidades no deben entenderse como un regalo, sino como una actualización prevista por la normativa de financiación territorial ante la prórroga presupuestaria vigente.

El incremento respecto al año anterior se debe, entre otros factores, a una mayor recaudación estatal derivada de subidas de impuestos y de la inflación, según explicó el edil.

Contextualmente, estas decisiones se presentan como un ejemplo de cómo una administración local puede, con una gestión prudente y dentro del marco legal, convertir el ahorro de un año en mejoras tangibles para los ciudadanos, sin aumentar la presión fiscal.

Históricamente, Santander ha buscado mantener la deuda a raya y priorizar inversiones que perduren, una estrategia que, según el equipo municipal, fortalece la financiación de servicios públicos y la calidad de vida en la ciudad.