El Ayuntamiento de Santander y el Colegio de Médicos de Cantabria suscriben un convenio para promover la educación en primeros auxilios en centros educativos, con foco en las pautas ante paradas cardíacas y la importancia de actuar con rapidez.
El Ayuntamiento de Santander y el Colegio de Médicos de Cantabria han suscrito un convenio cuyo fin es auscultar y establecer pautas de actuación básicas ante una parada cardíaca en el ámbito escolar.
Este acuerdo, enmarcado dentro del proyecto ‘Solo con las manos’, fue formalizado por la alcaldesa de la ciudad, Gema Igual, y por el presidente de la organización colegial, Javier Hernández de Sande.
Su objetivo central es convertir la respuesta ante emergencias médicas en una competencia compartida entre alumnado, familias, profesorado y el personal de referencia de los centros educativos.
En síntesis, la iniciativa busca que las escuelas se conviertan en escenarios formativos donde se aprenda a responder ante situaciones de parada cardíaca de forma rápida, segura y coordinada.
El convenio recoge la idea de articular acciones que den pautas claras de actuación ante un episodio de este tipo, de modo que cualquier escolar pueda reaccionar de forma adecuada en un primer momento crítico.
Igual explicó que, mediante la Concejalía de Salud y en colaboración con el Colegio de Médicos, se promoverán acciones dirigidas a la población en edad escolar a través de la comunidad educativa.
Estas intervenciones, según la exposición de la alcaldesa, incluirán trabajo con los escolares, las familias, el profesorado y otro personal de referencia con este colectivo, con el fin de ampliar el alcance de la educación para la salud desde las etapas más tempranas de la vida.
Con estas actuaciones se pretende capacitar a los niños para el cuidado de la salud en las distintas fases de la vida. En el marco de estas actuaciones se incluye este convenio, mediante el cual el Ayuntamiento de Santander continuará, durante este curso escolar, desarrollando un conjunto de acciones para dar respuesta a las necesidades más inmediatas de niños y jóvenes.
La alcaldesa ha recordado que los primeros 3 o 4 minutos tras una parada cardíaca son cruciales para salvar vidas y ha insistido en la importancia de formar a la población santanderina ante esta situación de emergencia, especialmente desde las edades escolares.
Supuestamente, las acciones previstas en el marco del convenio contemplarán talleres prácticos y sesiones formativas para docentes y familias, así como actividades para que los escolares conozcan signos de alarma y pautas básicas de primeros auxilios.
Presuntamente, entre las medidas añadidas podría evaluarse la instalación de desfibriladores automáticos en centros educativos y la realización de simulacros regulares, aunque esos planes requieren un estudio posterior.
Esta iniciativa se enmarca, supuestamente, en una línea de políticas de salud educativa que busca fortalecer la respuesta ante emergencias desde las aulas.
Históricamente, Santander ha desarrollado campañas para fomentar hábitos saludables entre los jóvenes, y este acuerdo se inscribe en esa trayectoria.
Este convenio refuerza la idea de que la escuela puede ser un escenario clave para aprender a cuidar la vida de los demás y, a la vez, para entender la importancia de los primeros auxilios desde una edad temprana.
Con estas acciones, la ciudad espera no solo informar, sino también cambiar comportamientos: que cada alumno sepa, al menos, reconocer una situación de alarma y qué hacer ante ella.
La firma del acuerdo se produce en un momento en que la salud escolar ocupa un lugar central en la agenda municipal, dentro de los esfuerzos por promover comunidades más saludables y preparadas ante emergencias.