El Ayuntamiento de Santander impulsa el Programa Experiencial Santander I para 20 parados de larga duración, con especial atención a mayores de 52 años, combinando formación y trabajo en alternancia durante un año.
El Ayuntamiento de Santander ha puesto en marcha un nuevo plan de formación y empleo, bautizado como 'Programa Experiencial Santander I', dirigido a desempleados de larga duración y con especial prioridad para las personas mayores de 52 años.
La iniciativa, promovida por el propio Ayuntamiento, cuenta con financiación de la Gobierno de Cantabria a través del Servicio Cántabro de Empleo (SCE) con fondos de ámbito estatal.
En una reunión con los participantes, la concejala del área, Chabela Gómez-Barreda, y la directora del SCE, Lucía Serrano, han subrayado la importancia de esta iniciativa para dotar a un colectivo particularmente vulnerable de herramientas útiles para insertarse en el mercado laboral.
El objetivo es fomentar la cualificación de las personas participantes en ocupaciones que respondan a las necesidades del mercado, combinando aprendizaje formal con práctica profesional en el puesto de trabajo para mejorar su empleabilidad.
El ‘Programa Experiencial Santander I’ va dirigido a 20 desempleados del municipio, repartidos en dos especialidades: 'Operaciones auxiliares de revestimientos continuos en construcción' y 'Operaciones auxiliares de montaje y reparación de sistemas microinformáticos'.
Los participantes están contratados por el Ayuntamiento en la modalidad de formación en alternancia durante un año. En los tres primeros meses recibirán una formación teórica y práctica para obtener los certificados profesionales de nivel 1, junto con módulos complementarios sobre informática, prevención de riesgos, sensibilización ambiental, igualdad y orientación laboral.
A partir del cuarto mes, comenzarán a realizar obras y servicios en distintas instalaciones municipales. En la especialidad de construcción trabajarán en los antiguos talleres municipales en Cajo, en la Plaza de Toros y en colegios públicos; en la especialidad de microinformática lo harán en el Centro de Formación Municipal, en centros cívicos y en colegios públicos.
Esta iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia de empleo y formación que han venido desarrollando las administraciones para ayudar a personas con mayores dificultades para encontrar trabajo.
En Cantabria y Santander, estas acciones se han promovido tradicionalmente con financiación de fondos estatales y regionales, y en momentos de crisis se han intensificado para reducir la vulnerabilidad de colectivos como los desempleados de larga duración.
A lo largo de las últimas décadas, se han puesto en marcha programas similares para mejorar la cualificación y la inserción laboral de personas sin empleo, fusionando aprendizaje y experiencia práctica.
Confiar en que estos programas sean útiles ha sido una constante en las políticas de empleo locales. Si el objetivo se cumple, podría abrir puertas a futuras oportunidades en la administración y en el sector privado, al dotar a los participantes de competencias concretas que el mercado demanda y de un primer contacto real con el trabajo.