La fachada del Ayuntamiento de Santander se tiñe con la bandera del Racing para apoyar al equipo en la fase decisiva de la Liga Hypermotion, con la alcaldesa felicitando a la plantilla tras una victoria y llamando a la afición a engalanar la ciudad.

El objetivo no es solo una victoria puntual sino situar al Racing en la ruta hacia el regreso a la Primera División. La ciudad de Santander ha vestido hoy la fachada del Ayuntamiento con la bandera del Racing para acompañar a la plantilla en la recta final de la Liga Hypermotion.

Quedan cuatro partidos, dos en casa y dos a domicilio, y el equipo lidera la clasificación con 72 puntos, lo que alimenta la ilusión de sus aficionados y de muchos vecinos que ven en cada encuentro una oportunidad de volver a la élite del fútbol español.

A través de la alcaldesa, Gema Igual, el Consistorio felicitó al Racing por la victoria obtenida ante el Huesca en los Campos de Sport, que acabó 4-2, y animó a que la gente engalane la ciudad con los colores verdiblancos para hacer visible ese aliento colectivo.

La idea es clara: que toda la ciudad ruja con el Racing y que el esfuerzo de la afición compense la dureza de un camino que no es llano.

En el club se apoya en la memoria de figuras icónicas como Nando Yosu y Rafael Alsúa y en el clan de los conocidos como los bigotes. Esos nombres remiten a momentos épicos de la historia del club, como los ascensos de 1984, 1993 y el más cercano, el de 2002 frente al Atlético de Madrid.

Es la historia reciente y la memoria de toda una ciudad que se siente identificada con el Racing y que quiere verlo en la élite.

La campaña de apoyo pretende no quedarse en un gesto estético. Se busca que la afición, los comercios y las familias de Santander sumen su grano de arena para empujar al equipo hacia el objetivo de ascender. El estadio Campos de Sport y el entorno del Sardinero son testigos de un impulso que, gracias a esa marea de colores, se percibe como un respaldo constante durante los encuentros decisivos.

El mensaje de la dirección y de la afición que acompaña cada partido es claro. El camino hacia la Primera División no es sencillo, pero con una afición así la garra y la constancia pueden marcar la diferencia. El Racing ratifica su objetivo y la ciudad responde con orgullo y la esperanza de vivir otra gesta que vuelva a poner a Santander en lo más alto del fútbol español.