La junta directiva del Cementerio Jardín aprueba actuaciones en Ciriego (asfaltado de dos viales interiores), rehabilita un edificio patrimonial para uso cultural, actualiza el plan de seguridad y presenta las cuentas de 2025, con una facturación de 1.434.014 euros y un beneficio de 98.192 tras impuestos.
El consejo de administración del Cementerio Jardín ha celebrado hoy una sesión en la que se han aprobado varios expedientes para empezar a ejecutar actuaciones en Ciriego.
La noticia clave es que se van a contratar obras para mejorar dos viales interiores del recinto, con una superficie total de unas 1.370 metros cuadrados y un presupuesto estimado de 23.800 euros. Esta intervención busca facilitar la circulación de personas y vehículos dentro del cementerio, al tiempo que refuerza la conservación de las infraestructuras para evitar deterioros y problemas de uso cotidiano.
La presidenta del consejo, la alcaldesa Gema Igual, ha señalado que estas mejoras son necesarias para garantizar que el cementerio siga siendo un espacio seguro y ordenado para la ciudadanía, con un mantenimiento que acompaña a la calidad de servicio que esperan los vecinos.
Otra de las actuaciones aprobadas es la rehabilitación del inmueble contiguo a las oficinas del cementerio. Se trata de una construcción con valor histórico y patrimonial dentro del conjunto arquitectónico original, que se pretende conservar y reforzar para preservar la identidad del lugar.
Tras las obras, cuyo coste total estimado asciende a 21.000 euros, este edificio podría destinarse a sala de exposiciones para la realización de muestras temporales vinculadas a la memoria histórica, al arte funerario o al patrimonio local, y también podría acoger actividades culturales y divulgativas para el público.
La idea, según el consejo, es ampliar los usos culturales del cementerio y acercar la historia de Santander a vecinos y visitantes, sin perder la función principal de lugar de homenaje y recuerdo.
El consejo también ha aprobado la licitación de un nuevo plan de seguridad del cementerio. La finalidad es actualizar la planificación vigente para garantizar la seguridad del recinto en general, así como proteger las construcciones, instalaciones y bienes de valor histórico.
En este punto, se espera que el nuevo plan incorpore mejoras en señalización, iluminación, control de accesos y protocolos ante emergencias, buscando que cualquier visitante se sienta seguro al recorrer los pasillos y las zonas de servicio.
Todo ello forma parte de un enfoque práctico y orientado a la protección de un patrimonio que, en la visión de la administración, debe estar al servicio de la sociedad y de la memoria de la ciudad.
En paralelo, el consejo ha analizado las cuentas anuales, el informe de gestión y la propuesta de aplicación de resultados correspondiente al ejercicio de 2025.
Según los datos presentados, la facturación total en 2025 fue de 1.434.014 euros, con un beneficio de 98.192 euros tras impuestos. Estas cifras reflejan una gestión razonable y estable, que busca mantener la viabilidad económica del cementerio sin perder de vista su función pública y su labor de preservación patrimonial.
Además de cubrir gastos corrientes, los recursos se orientan a nuevas inversiones en infraestructuras y en actividades culturales que refuerzan la memoria histórica de la ciudad.
El equipo de gobierno enfatiza que la transparencia financiera y la responsabilidad en la gestión se mantienen como pilares para garantizar que Santander cuente con un espacio digno, seguro y útil para la ciudadanía, ahora y en el futuro.