Una intervención urbanística está convirtiendo una franja ferroviaria bajo el viaducto Mitre en un eje de concesionarios y experiencias de lujo. Audi abrirá en agosto, y el proyecto promete redefinir la exhibición y venta de autos de alta gama en la ciudad.
En pleno corazón de la Ciudad de Buenos Aires, un nuevo polo automotor va tomando forma a lo largo de la Avenida del Libertador, bajo el viaducto del ferrocarril Mitre y entre Barrancas de Belgrano y Palermo.
Se trata de VIA VIVA Libertador, un proyecto que apunta a convertir una franja ferroviaria histórica en un corredor de concesionarios y experiencias de lujo para los autos.
La iniciativa es parte de VIA VIVA, un plan de integración urbana nacido tras la elevación de las vías del Mitre en 2019. Aquella intervención eliminó nueve barreras ferroviarias y liberó una traza de 4,5 kilómetros que hoy se reconvierte en un corredor de usos mixtos con espacios públicos, gastronomía, entretenimiento y negocios.
Dentro de ese esquema, el tramo Libertador —entre La Pampa y Olleros— mira de frente al mundo de los autos premium. Autovisiones y Ditecar están desarrollando más de 10.000 metros cuadrados de showrooms, centros de experiencia y servicios. El objetivo no es solo concentrar concesionarios: se busca reinventar la forma de exhibir y vender vehículos de lujo en la Argentina, reemplazando locales cerrados por estructuras transparentes, con fachadas vidriadas de piso a techo y una conexión fluida con el entorno urbano.
La propuesta contempla nueve marcas de automóviles, más un centro de experiencia de Michelin. También habrá un showroom exclusivo de Ducati y, entre las novedades, tres marcas aún por confirmar. En total, el desarrollo ocupará ocho cuadras y contará con 21 espacios comerciales de hasta 400 m2 cada uno. Además, habrá un subsuelo con 180 cocheras y una plaza seca sobre el túnel de Libertador, diseñada para combinar áreas verdes, recorridos peatonales y espacios de permanencia.
La inversión anunciada asciende a 20 millones de dólares, un monto que, según los desarrolladores, representa el mayor desembolso en un desarrollo urbano comercial bajo viaducto en la historia del país.
Se estima que la obra generará más de 1.500 puestos de trabajo directos y más de 3.200 indirectos.
Pero VIA VIVA no se detiene en Libertador. La segunda etapa del proyecto ya está en marcha sobre ese mismo eje, y la primera ya funciona en el Barrio Chino, donde el corredor gastronómico recibe entre 20.000 y 25.000 visitantes diarios. La tercera fase, todavía por venir, abarcará el tramo Hipódromo, entre Olleros y Dorrego, con propuestas vinculadas al entretenimiento, la cultura y la gastronomía, complementarias a los Bosques de Palermo.
Con estas características, VIA VIVA busca convertirse en uno de los desarrollos urbanos más ambiciosos de Buenos Aires y, al mismo tiempo, en una nueva vitrina para el negocio automotor premium en la Argentina.
En síntesis, se abre un capítulo en el que el automóvil de lujo no solo se compra, también se vive y se descubre en un formato completamente nuevo, urbano y abierto al público.