La Shark de BYD inicia preventa en Argentina, presentando una pickup híbrida enchufable con tecnología avanzada y una autonomía que combina potencia y practicidad, respaldada por la ambiciosa expansión de la marca en la región.
BYD, el gigante chino que ha llegado con fuerza a Argentina, acaba de activar la preventa de su primera pickup híbrida enchufable en el país: la Shark.
Llegó con un impulso notable: menos de seis meses desde su aterrizaje local, ya se posiciona como una de las marcas que más ventas han empujado. La empresa comunicó que los interesados pueden reservarla con una seña de 500 dólares en cualquiera de sus concesionarios. El precio definitivo se anunciará al momento del lanzamiento, que se espera hacia finales del primer cuatrimestre. Y, para completar la estrategia, BYD adelantó que traerá al país 50.000 autos fabricados en Brasil, reforzando su oferta comercial con unidades procedentes de la vecina factoría latinoamericana.
La Shark no es una novedad menor dentro del portfolio de BYD. Se trata de una pickup mediana de gran tamaño para su segmento: mide 5.46 metros de largo, 1.97 de ancho y 1.92 de alto, con una distancia entre ejes de 3,26 metros y una capacidad de carga útil de 835 kilos. Este conjunto la coloca entre las camionetas de mayor porte de su clase. En cuanto a la propulsión, recurre a un motor naftero 1.5 turbo junto a dos motores eléctricos, que en conjunto entregan 430 CV y 650 Nm de torque. Por si fuera poco, BYD asegura que puede rodar hasta 100 kilómetros en modo 100% eléctrico, y que, en modo híbrido, la autonomía total se eleva a 840 kilómetros.
Entre sus rasgos tecnológicos destaca la pantalla central rotativa de 12,8 pulgadas, que centraliza las funciones de infoentretenimiento y conectividad.
Otra novedad es la tecnología VTOL (Vehicle-to-Load), que permite extraer energía de la batería para alimentar herramientas, electrodomésticos o dispositivos eléctricos cuando no hay red eléctrica disponible.
En el habitáculo hay piso plano para ganar comodidad en las plazas traseras y un equipamiento de seguridad completo, con más de 20 asistentes a la conducción (ADAS) y un sistema de cámaras 360° con lo que la marca llama 'chasis transparente', que proyecta en la pantalla lo que ocurre bajo la carrocería para facilitar maniobras en terrenos complicados.
En cuanto a la oferta, BYD ya tiene en marcha otras dos eléctricas urbanas y dos híbridas enchufables: el cochecito urbano Dolphin y el SUV Yuan Pro, además de Song Pro y Atto 2 (este último presentado el mes pasado).
A eso se suma la noticia de que la marca continúa su expansión regional con la idea de traer al país 50.000 vehículos fabricados en Brasil, consolidando una red de distribución que ya no depende solo de importaciones desde China. Todo ello se enmarca en la nueva ola de electrificación que se acelera en América Latina, con incentivos y planes de flotas privadas que buscan menos contaminación y más eficiencia en las calles.
Para entender el contexto, conviene recordar que BYD nació en Shenzhen en 1995 como fabricante de baterías y, con el tiempo, se convirtió en uno de los mayores grupos automotrices del mundo, con presencia en casi todos los continentes.
Su apuesta por las energías limpias y la tecnología de batería avanzada le ha permitido competir de tú a tú con las marcas históricas en segmentos donde la electrificación aún está dando sus primeros pasos en la región.
Con la Shark, la firma busca no solo vender un coche, sino abrir una puerta a más opciones de movilidad eléctrica y de alta tecnología para una clientela que está cada vez más interesada en combinar potencia, autonomía y conectividad en un solo paquete.