La Comunidad de Madrid avanza en la ampliación de la Línea 11 para crear un eje de movilidad norte-sur que conectará nuevos desarrollos y barrios entre Cuatro Vientos y Valdebebas.

La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha una de las actuaciones más ambiciosas del transporte público en las últimas décadas: ampliar la Línea 11 para convertirla en un eje de movilidad norte-sur que conecte barrios históricos con nuevos desarrollos urbanísticos.

El proyecto contempla cinco estaciones: dos de nueva creación, Comillas y Madrid Río; y tres de enlace, Palos de la Frontera, Atocha y Conde de Casal.

En conjunto, la obra pretende dibujar una diagonal que, a largo plazo, permitirá unir Cuatro Vientos con Valdebebas, recorriendo 33 kilómetros y enlazando siete intercambiadores.

Este bloque de actuaciones se enmarca dentro de la estrategia regional para descongestionar el centro de la capital y mejorar la conectividad entre zonas residenciales y comerciales emergentes.

En una visita destacada, el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, asistió a uno de los hitos más simbólicos y técnicamente relevantes del proyecto: el calado del túnel ejecutado entre Plaza Elíptica y la futura estación de Comillas.

Este momento marca la intersección de dos frentes de excavación que avanzan desde puntos opuestos y confirma la alineación, la geometría y el progreso de la obra.

Los primeros 679 metros han sido excavados íntegramente mediante el método tradicional madrileño de pico y pala, una técnica histórica que aún se emplea en fases previas a la instalación de tuneladoras modernas.

Supuestamente, a partir de marzo la tuneladora Mayrit, una máquina de última generación fabricada en Alemania, asumirá la mayor parte de la longitud total del tramo.

Según estas estimaciones, Mayrit ejecutará el 90% de los 5.227 metros previstos y podría mantener un ritmo de avance cercano a 15 metros diarios. Este relevo técnico permitirá acelerar la apertura de nuevos tramos sin comprometer la seguridad ni la precisión geométrica que exige un trazado tan delicado.

El responsable autonómico explicó que el estado de ejecución ya alcanza, como promedio, aproximadamente el 50% en las nuevas estaciones, con variaciones notables en cada encuentro de la vía.

En Comillas se han alcanzado valores cercanos al 63,5%, Madrid Río llega al 67,4%, Palos de la Frontera al 60,6%, Atocha al 46,5% y Conde de Casal apenas al 13,6%.

Aunque estos porcentajes reflejan avances heterogéneos, el objetivo global se mantiene: terminar el primer tramo a finales de 2027, presuntamente, según las previsiones oficiales.

Con este nuevo eje de movilidad, la Comunidad de Madrid reafirma su apuesta por una red más eficiente, moderna y conectada que reduzca la necesidad de transbordos en el centro y mejore la conexión entre barrios y desarrollos urbanísticos.

En términos de impacto práctico, se prevé que la circulación por la Circular, la línea más utilizada, obtenga alivio de carga en determinadas franjas horarias y trayectos.

Este proyecto forma parte de una de las inversiones más ambiciosas del suburbano madrileño en las últimas décadas, con beneficios estimados para cientos de miles de ciudadanos y para el tejido económico local.