El Hospital Ramón y Cajal presenta EMCare, una aplicación que usa datos del teléfono para entender la progresión de la esclerosis múltiple con apoyo de inteligencia artificial, buscando un seguimiento más preciso y personalizado.
El Hospital Universitario Ramón y Cajal, centro público de la Comunidad de Madrid, presentó EMCare, una aplicación móvil pionera que forma parte de un acuerdo de colaboración orientado a impulsar la innovación digital en el seguimiento de la esclerosis múltiple (EM).
Esta herramienta tiene como objetivo ayudar a entender mejor la progresión de la enfermedad y, para ello, recopilar de manera pasiva y no intrusiva—con el consentimiento del usuario—información sobre el uso habitual del teléfono móvil.
Entre los datos que se analizan se encuentran la velocidad de tecleo, el número de pasos diarios y ciertos patrones de interacción. El tratamiento de estos datos se realiza mediante técnicas de inteligencia artificial, con la finalidad de identificar señales tempranas de deterioro que podrían presentarse a lo largo del tiempo.
Los resultados se ponen a disposición de los profesionales sanitarios a través de una plataforma dedicada, lo que facilita un seguimiento más preciso de la evolución de cada paciente y respalda la toma de decisiones clínicas personalizadas.
Durante la presentación, la jefa de Área de Fomento de Innovación e Investigación Internacional de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Ana Isabel González, subrayó que este acuerdo demuestra la fuerza del emprendimiento que surge dentro de los centros de investigación sanitaria y su capacidad para generar valor real para el Sistema Nacional de Salud.
Un modelo que, presuntamente, podría servir para escalar a otros centros y fortalecer el ecosistema de innovación de la región.
En el acto participaron, entre otros, los doctores Carlos Mingo, gerente del Hospital Universitario Ramón y Cajal (HURYC) y presidente del IRYCIS; Laura Barreales, directora de la Fundación para la Investigación Biomédica del HURYC (FIBioHRC); Luisa María Villar y Lucienne Costa de la Unidad de Esclerosis Múltiple HURYC/IRYCIS; y Juan Luis Chico, médico del HURYC e investigador IRYCIS.
También estuvieron presentes José Manuel Valle, CEO de Mautilus; Diego Velasco, responsable de innovación del IRYCIS; Manuel Cuervas-Mons, director médico del área de Innovative Medicines de Bristol Myers Squibb; y Beatriz Martínez de la Cruz, directora de la Asociación de Pacientes Esclerosis Múltiple España (EME).
La Sociedad Española de Neurología (SEN) estima que la EM afecta a más de 60.000 personas en España y que cada año se diagnostican alrededor de 2.000 nuevos casos. El retraso medio en el diagnóstico y tratamiento en nuestro país oscila entre uno y dos años, pudiendo alcanzar hasta tres años en al menos un 20% de los pacientes, especialmente en las formas de inicio progresivo.
En el mundo, se diagnostica un nuevo caso de EM cada cinco minutos. Además, la EM afecta al menos al doble de mujeres (69%) que de hombres (31%). Aunque puede aparecer a cualquier edad, predomina entre los 20 y 40 años, lo que la convierte en una de las principales causas de discapacidad en adultos jóvenes.
La Unidad de Esclerosis Múltiple del Hospital Universitario Ramón y Cajal es reconocida como referencia en España y gestiona una población de más de 1.900 pacientes en la región, cerca del 25% de la población con EM de la Comunidad de Madrid. La unidad integra especialidades como Neurología, Radiología, Inmunología, Oftalmología, Psiquiatría, Pediatría y Rehabilitación, y cuenta con seis consultas semanales atendidas por cinco neurólogos, una consulta de enfermería especializada y una consulta de Neuropsicología.
El manejo incluye nuevas evaluaciones, ajustes terapéuticos y revisiones, además de atender urgencias y ofrecer atención remota diaria mediante más de 30 llamadas telefónicas y 60 correos electrónicos.
Esclarecer que la EM es una enfermedad del sistema nervioso central que se manifiesta de forma diferente en cada paciente, y que en la actualidad no existe una cura, motiva la búsqueda continua de biomarcadores y estrategias de monitorización para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas.
En España, como en buena parte de Europa, estas líneas de investigación siguen explorando métodos para acortar los plazos entre diagnóstico y tratamiento y para personalizar las intervenciones terapéuticas.
Con EMCare, Madrid refuerza su apuesta por la salud digital y la innovación en salud, dentro de un marco más amplio de proyectos destinados a convertir la ciudad en un laboratorio de pruebas para tecnologías que conectan datos, clínica y toma de decisiones.
Supuestamente, este tipo de herramientas podría abrir nuevas rutas para la monitorización remota y la atención personalizada, mediante plataformas que permitan interoperabilidad entre hospitales y centros de investigación.