La Comunidad de Madrid pone en marcha un SERPAIS especializado para autismo, con una inversión de más de 400.000 euros y resultados iniciales que apuntan a la incorporación de jóvenes entre 18 y 40 años.

La Comunidad de Madrid ha incorporado a la red pública el primer Servicio de Inserción Sociolaboral (SERPAIS) dedicado exclusivamente a personas con autismo.

La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha visitado el nuevo recurso, ubicado en la sede de la Fundación A la Par, para comprobar de forma directa su funcionamiento y el perfil de las personas atendidas.

En las aulas formativas de este SERPAIS participaron 36 personas desde su apertura; 30 se encontraban en situación de desempleo y 6 estaban inactivas.

Este inicio, aunque modesto, se considera significativo porque marca el primer paso de un itinerario individualizado de inserción para personas con TEA.

En apenas cinco meses de funcionamiento, tres participantes han accedido a un puesto de trabajo, y las seis personas en situación de inactividad han pasado a la búsqueda activa de empleo.

Dávila subrayó la relevancia de este dispositivo al afirmar que 'ofrece una oportunidad para que puedan sentirse útiles y formar parte de la sociedad, además de construir una vía hacia su autonomía y su futuro'.

Este recurso, gestionado por la Fundación A la Par, contará con una inversión regional de más de 400.000 euros y está dirigido a ciudadanos de entre 18 y 40 años con un grado de discapacidad igual o superior al 33%.

Se une a los cuatro SERPAIS públicos ya existentes, orientados a favorecer la inclusión social y laboral de personas con discapacidad intelectual mediante la elaboración de un programa individualizado para cada usuario.

En cada plan se trabajan las competencias para la vida independiente; se ofrece orientación formativa y laboral, y asesoramiento para la búsqueda activa de empleo.

El objetivo es coordinar servicios de apoyo educativo, social y laboral para garantizar un acompañamiento continuo.

Solo en 2025 participaron en los primeros SERPAIS 458 personas, de las que 120 consiguieron un empleo.

Además, el marco de actuación de estos centros se ha diseñado para respetar los ritmos de cada persona, con ajustada adaptación de las metas y de las herramientas de aprendizaje, de forma que no se pierda de vista la dignidad y la participación social.

Supuestamente, este modelo podría convertirse en referente para otras comunidades si se demuestran resultados sostenidos y una trayectoria clara de mejora en la empleabilidad de este colectivo.

Presuntamente, si la región confirma la eficacia, la Administración podría ampliar la red SERPAIS y ampliar las franjas de edad o incorporar otras discapacidades, manteniendo como eje la personalización y la autonomía.

En conjunto, la Administración regional insistió en reforzar recursos centrados en la persona, respetuosos con sus ritmos y orientados a potenciar sus capacidades, un eje que podría marcar una nueva etapa en la inclusión sociolaboral de las personas con discapacidad.