La intervención, ya con más de un 40% de avance, permitirá restablecer la circulación en la superficie y detalla la interrupción temporal de la L10 entre Nuevos Ministerios y Cuzco, junto a una inversión de 66 millones de euros para un diseño 100% accesible.

La Comunidad de Madrid avanza en la renovación integral de la estación de Metro Santiago Bernabéu, una intervención que ya supera el 40% de ejecución y que permitirá recuperar la circulación de vehículos en la superficie del Paseo de la Castellana a partir de mañana.

Este avance forma parte de un plan regional orientado a modernizar la red de transporte público y a mejorar la experiencia de los usuarios en una de las zonas más transitadas de la capital.

Se espera que, con las nuevas fases, el entorno gane en fluidez y accesibilidad, facilitando también el tránsito en días de alta afluencia deportiva y cultural.

En las próximas semanas se abrirá una nueva fase del proyecto y, a partir del 28 de marzo, se iniciarán las labores para integrar la infraestructura existente en el nuevo diseño.

Esa etapa implicará la interrupción temporal del servicio de la Línea 10 entre Nuevos Ministerios y Cuzco. Presuntamente, la interrupción podría prolongarse durante varias semanas, de modo que se priorice la correcta anulación de los antiguos pasillos y la habilitación de las nuevas conexiones.

Paralelamente, la EMT ha diseñado una alternativa gratuita de autobuses que cubrirá el tramo afectado, incluyendo Plaza de Castilla en su recorrido, para garantizar la movilidad de los usuarios.

El dispositivo contará con diez vehículos y una frecuencia de circulación estimada entre tres y cinco minutos, en consonancia con la demanda esperada.

Además, Metro reforzará el servicio en las L1 y L9 para facilitar los desplazamientos durante la duración de las obras.

El proyecto de renovación integral de Santiago Bernabéu, con una inversión de 66 millones de euros, se inscribe en la batería de actuaciones que está desarrollando el Ejecutivo autonómico para aumentar la accesibilidad en la red de transporte público.

Gracias a esta iniciativa, la estación se adaptará a la demanda de usuarios, triplicando su superficie y convirtiéndose en 100% accesible con la instalación de 12 nuevos ascensores y 24 escaleras mecánicas.

El rediseño del espacio mejorará la experiencia ciudadana, con accesos más ágiles desde la calle al andén, al sustituir los pasillos por un gran vestíbulo desde el que se visualizan los niveles intermedios y la llegada de los trenes.

Todo ello permitirá responder de manera eficaz al tránsito de pasajeros, especialmente elevado en días de partido y eventos.

En el año 2025, la infraestructura contabilizó cerca de 4 millones de entradas, llegando a superar los 34.000 viajeros en jornadas con encuentros destacables. Este volumen subraya la necesidad de una reconfiguración que optimice la capacidad de la estación y reduzca tiempos de espera para los usuarios.

El objetivo del Gobierno regional es inaugurar este nuevo diseño a lo largo del primer trimestre de 2027, coincidiendo con el 125º aniversario de la fundación del Real Madrid y el 80 cumpleaños de su estadio.

Históricamente, la zona ha estado ligada a propuestas urbanas de gran calado y el Bernabéu ha ejercido como eje vertebrador de la movilidad y del desarrollo urbano en el norte de la capital.

Supuestamente, esta reforma se enmarca en una visión de movilidad sostenible que busca descarbonizar el transporte público y mejorar la conectividad entre barrios, oficinas, comercios y el área deportiva.

En ese sentido, se contempla que el nuevo vestíbulo no solo sea un punto de paso, sino también un espacio de convivencia que conecte de manera fluida la estación con las calles y con la futura planificación de la Castellana.

La renovación, además, podrá tener efectos positivos en la actividad económica de la zona, con un incremento potencial de la afluencia de peatones y de visitantes a comercios cercanos durante las fases de mayor intervención, lo que, a su vez, podría incentivar nuevas iniciativas urbanas y de servicios para la ciudad.

Presuntamente, las autoridades vigilarán de cerca el desarrollo de estas mejoras para garantizar que el impacto en la movilidad diaria se mantenga en niveles bajos y que la conectividad con el resto de la red se vea fortalecida con la nueva organización de accesos y plataformas.

En resumen, la renovación de Santiago Bernabéu no solo redefine la estación, sino que también proyecta una visión de futuro para el transporte público madrileño: más capacidad, mejor accesibilidad, menos tiempos de espera y una experiencia de usuario que acompaña la movilidad de una ciudad que busca combinar deporte, comercio y vida urbana con una infraestructura moderna y eficiente.