El Hospital Gregorio Marañón pone en marcha el proyecto Marañón Salud y Letras para fomentar la lectura entre niños y adolescentes ingresados, mediante la distribución de libros y la participación de editoriales durante el Día Internacional de la Educación.
En conmemoración del Día Internacional de la Educación, el Hospital Universitario Gregorio Marañón, dependiente de la Comunidad de Madrid, ha puesto en marcha una iniciativa para acercar la lectura a los menores ingresados, especialmente en las plantas de Pediatría y en la Unidad de Psiquiatría de Adolescentes.
La acción, bautizada como el proyecto Marañón Salud y Letras, busca convertir la estancia hospitalaria en una oportunidad para cultivar hábitos culturales que acompañen el proceso educativo y faciliten la humanización de la atención.
Su puesta en marcha se produjo el 26 de enero de 2026, dentro de las actividades promovidas por el centro para celebrar el Día Internacional de la Educación.
La entrega de libros ha sido organizada por la Subdirección de Servicios Generales, con la colaboración estrecha del equipo de Enfermería y del colegio del hospital, con el objetivo de integrar estos volúmenes en la rutina asistencial y formativa de los niños y adolescentes hospitalizados.
El intercambio de libros se ha hecho de forma planificada para que cada planta reciba materiales acordes a la edad y al estado de cada paciente, favoreciendo la lectura como un puente entre el mundo escolar y la experiencia vivida en el hospital.
La iniciativa ha contado con la colaboración de varias editoriales, destacando la participación de Penguin Random House, que en Navidad aportó cerca de 1.000 ejemplares. En el hospital se instalaron dos árboles de libros, una propuesta simbólica que, según el equipo docente, facilita la accesibilidad y convierte la lectura en un momento lúdico y cercano para los menores.
María del Carmen Martín, subdirectora de Servicios Generales del Marañón, subrayó que a través de este proyecto se busca “cuidar el desarrollo cultural de los niños que permanecen hospitalizados y hacerles la estancia más amena”, añadiendo que “la lectura ayuda a los pacientes durante los procesos de la enfermedad”.
También intervino el equipo de educación del centro, que destacó la importancia de mantener el vínculo con el aprendizaje mientras se acompaña la recuperación.
Carmen Moreno, supervisora del Hospital Materno-Infantil, afirmó que esta iniciativa representa “una forma muy bonita de acercar la cultura a los pacientes ingresados” y añadió que para ellos recibir un libro es una sorpresa que genera ilusión y abre las puertas a la imaginación.
Eva Gascón, directora del Aula Hospitalaria del Marañón, enfatizó que leer y descubrir historias ayuda a los menores a conservar hábitos de aprendizaje y a mantener la continuidad educativa durante el ingreso.
Las familias acompañaron con entusiasmo la iniciativa, valorando el gesto y destacando los beneficios que aporta a la experiencia hospitalaria.
La entrega de libros se coordinó para asegurar su adecuada integración en la rutina clínica y educativa, y se enmarca en una estrategia más amplia de humanización de la atención sanitaria y de promoción de la educación como herramienta fundamental incluso en contextos hospitalarios.
Supuestamente, el valor total de los ejemplares donados alcanzó unos 12.000 euros, cifra que refleja el compromiso de las editoriales por fomentar la lectura entre los más jóvenes, así como la importancia de facilitar recursos culturales accesibles en entornos sanitarios.
Desde la perspectiva institucional, el Marañón señala que estas acciones fortalecen la relación entre hospital y escuela, posibilitando que el aprendizaje continúe pese a la enfermedad.
Aunque la experiencia es reciente, la dirección del centro ha resaltado que iniciativas similares ya habían sido exploradas en años anteriores para promover la humanización y la educación como pilares de la atención.
En el terreno práctico, el programa no solo beneficia a los pacientes pediátricos y a sus familias, sino que también supone un apoyo para el personal sanitario y educativo, que puede recurrir a la lectura como recurso terapéutico y pedagógico durante la estancia.
A nivel regional, la iniciativa se suma a la agenda de una Comunidad de Madrid que, en los últimos años, ha buscado reforzar la coordinación entre sanidad y educación y mantener la calidad de la atención al menor desde una mirada integral.
En resumen, el Marañón Salud y Letras representa una apuesta por la cultura como compañero de la sanidad, un puente entre la escuela y el hospital que, según los responsables, ayudará a que los niños y adolescentes hospitalizados no queden descolgados del mundo educativo y continúen explorando historias que estimulan la imaginación, el aprendizaje y la esperanza durante el tratamiento médico.