La Comunidad de Madrid presenta la primera edición de una marcha cicloturista por la Sierra Norte, con salida y llegada en Buitrago del Lozoya, dos rutas de 143 y 85 kilómetros y un fuerte impulso a la movilidad sostenible y al desarrollo de pueblos pequeños.

La Comunidad de Madrid presentó ayer la primera edición de la Marcha Cicloturista Pueblos con Vida Sierra Norte, una cita pensada para combinar deporte, paisaje y vida en los pueblos del noroeste de la región.

Los responsables de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, y de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco, dieron a conocer los detalles en un acto celebrado en la Real Casa de Postas.

El evento se celebrará el 7 de junio y arranca y termina en Buitrago del Lozoya. Habrá dos rutas: una larga de 143 kilómetros y una corta de 85. El trazado largo recorre Gandullas, Madarcos, Montejo de la Sierra, El Cardoso de la Sierra, La Hiruela, Prádena del Rincón, Mangirón, Robledillo de la Jara, Puebla de la Sierra, Paredes de Buitrago, Serrada de la Fuente y Berzosa del Lozoya, y suma un desnivel positivo de 2.835 metros, con cuatro puertos de montaña: Campadales, La Hiruela, Alto de Matachines – La Fragüela y el Puerto de La Puebla.

El itinerario corto, que discurrirá por ocho localidades, tendrá un desnivel de alrededor de 1.500 metros. En total, Madrid ofrece estas rutas en una iniciativa que, según las autoridades, busca impulsar el turismo activo y dar a conocer un territorio que, por su geografía, ofrece tanto terreno para pedalear como patrimonio para disfrutar.

Sobre el contexto deportivo, la Comunidad de Madrid presume de una base sólida: más de 150 clubes ciclistas y más de 3.000 licencias federativas. También se está trabajando en la Red Básica de Vías Ciclistas, ya con 55 kilómetros, y se prevé una inversión de 116 millones de euros en los próximos años para ampliar ese muestrario de kilómetros a 387 nuevos kilómetros.

El programa Pueblos con Vida, que da nombre a la prueba, dispone de una inversión de 155 millones de euros y representa la apuesta de la dirección autonómica por fijar población, activar la economía local y garantizar servicios públicos en los municipios más pequeños de la región.

Pero no se queda en números. Esta apuesta encaja en una historia de esfuerzo por sostener el mundo rural. La Sierra Norte ha vivido años de despoblación, con cierres de comercios y servicios que obligaban a los vecinos a desplazarse a la ciudad para todo.

Iniciativas como esta marcha y la inversión en infraestructuras de movilidad se perciben como herramientas para atraer visitantes, generar empleo y mantener servicios básicos en pueblos que, de otro modo, perderían habitantes.

En ese marco, la red de vías ciclistas sirve para enlazar aldeas con los ejes más modernos de la región, manteniendo la tradición de salir a la calle a pedalear y a disfrutar del paisaje, algo que en Madrid siempre ha tenido un público fiel entre jóvenes, familias y mayores.

Por último, estas actuaciones se insertan en una visión más amplia de cohesión territorial, donde la comodidad de los vecinos y la posibilidad de atraer visitantes se entienden como una inversión rentable para la economía local, el patrimonio y el futuro de la región.

Además, históricamente, la Sierra Norte ha sido frontera entre montañas y pueblos que han sabido adaptar su economía al turismo, la ganadería y la atención a servicios básicos.

Con estas medidas, la región pretende no solo promover el deporte, sino también fortalecer la red de servicios, la seguridad vial y la conectividad, de forma que los habitantes de estas comarcas tengan más oportunidades sin verse obligados a abandonar sus municipios.}