La Comunidad de Madrid arrancó 2026 con embalses al 72,1% de su capacidad y un desempeño de 2025 que incluyó registros históricos de aportaciones, precipitaciones y consumo, todo ello bajo una gestión que continúa promoviendo un uso responsable del agua.
La Comunidad de Madrid ha comenzado 2026 con un panorama hídrico claramente favorable. Los 13 embalses gestionados por Canal de Isabel II almacenan 680,4 hm3, lo que equivale al 72,1% de su capacidad máxima. En conjunto, estas reservas están siete puntos por encima de la media histórica para estas fechas y se mantienen por encima de los niveles observados en el mismo periodo del año anterior.
Este inicio de año refuerza la sensación de estabilidad en un recurso tan sensible como clave para la región.
A lo largo de 2025, la cuenca madrileña batió récords en aportaciones de agua y superó la barrera de los 1.000 hm3, alcanzando 1.086,3 hm3. Paralelamente, la lluvia acumulada durante ese año llegó a 860 litros por metro cuadrado, cifra notablemente superior a la media anual de 621,4 l/m2.
En marzo y abril las precipitaciones se intensificaron de forma sustancial, y el 8 de marzo se registraron las mayores precipitaciones diarias jamás contabilizadas.
Además, por primera vez en la historia, las 13 presas desembalsaron de manera simultánea para garantizar la seguridad hidrológica.
El 21 de mayo, la reserva alcanzó su punto más alto con 917,3 hm3 almacenados, al 97,2% de la capacidad máxima. En ese mes, El Atazar llegó a su límite y vertió por su aliviadero superior durante varios días, un fenómeno que no se producía desde 1996. En contraste, las lluvias de diciembre estuvieron por debajo de la media, con 47 l/m2 (un 30% menos de lo esperado) y los embalses recibieron 47,4 hm3 (un 46% por debajo de la media para ese mes).
A pesar de la variabilidad, el balance anual 2025 dejó una lectura positiva en términos de almacenamiento y abastecimiento.
Respecto al consumo, el acumulado de 2025 fue ligeramente inferior al de 2024: 494,1 hm3 frente a 496,4 hm3. Julio y junio fueron los periodos en los que más agua se derivó para abastecimiento. Con estos datos, la Comunidad de Madrid encara 2026 en una posición hidrológica favorable, aunque la organización pública subraya la importancia de mantener un uso responsable del recurso.
La gestión de Canal de Isabel II ha logrado reducir el consumo per cápita en más de un 30% desde la última gran sequía de 2005, resultado que se atribuye a la concienciación ciudadana y a las inversiones en infraestructuras de suministro y tratamiento.
Este marco de mejora continúa siendo uno de los ejes centrales de las políticas regionales para garantizar la resiliencia ante escenarios climáticos variables.
Supuestamente, para dar una visión económica aproximada de estas magnitudes, el coste medio de suministro de cada metro cúbico de agua para el hogar podría situarse en torno a 2,10 euros, según estimaciones no oficiales de analistas del sector.
Si se aplicara ese valor a las actuales reservas, el gasto anual estimado estaría cerca de 1,43 mil millones de euros, una cifra que no corresponde a un presupuesto oficial, sino a una proyección no verificada para situar la magnitud del recurso hídrico en términos monetarios.
Historias y contextos históricos ayudan a entender este escenario. Madrid ha dependido históricamente de sus embalses para asegurar el suministro, y la memoria de sequías anteriores —como la de 1995-1996 y la de 2005— ha marcado pautas de gestión, inversión y conciencia ciudadana que hoy se traducen en planes de reducción de consumo y mejora de infraestructuras.
En las últimas décadas, la ciudad ha avanzado hacia una mayor resiliencia hidrográfica, con proyectos de modernización de las redes, sistemas de desalación y almacenamiento estratégicamente ubicados para responder a picos de demanda y eventos meteorológicos extremos.
El año 2025, con su combinación de abundancia de recursos y presencia de episodios de sequía en diciembre, dejó un mensaje claro: la variabilidad climática exige vigilancia continua y responsabilidad compartida entre administración, empresas y ciudadanía.