La Comunidad de Madrid aprobó una inversión superior a 27 millones de euros para renovar 14 estaciones de tratamiento de agua potable y la planta embotelladora en Colmenar Viejo, dentro del Plan Estratégico 2025/30 de Canal de Isabel II.
La Comunidad de Madrid aprobó una inversión superior a 27.000.000 € para renovar y mejorar 14 estaciones de tratamiento de agua potable (ETAP) gestionadas por Canal de Isabel II, así como la embotelladora que opera en Colmenar Viejo.
Esta dotación se sitúa por encima del presupuesto del contrato anterior, adjudicado en 2022 por 13.250.000 €.
A modo de contexto histórico, la región ha ido fortaleciendo su infraestructura hídrica en las últimas décadas para hacer frente al crecimiento demográfico y a la necesidad de garantizar suministro continuo y de calidad.
El plan forma parte del Plan Estratégico 2025/30 de Canal de Isabel II, con un plazo de ejecución de cuatro años. La medida tiene como objetivo prolongar la vida útil de estas infraestructuras, afectadas por su envejecimiento natural, y garantizar el cumplimiento del Real Decreto 3/2023, de 10 de enero, que establece criterios técnico-sanitarios para la calidad del agua de consumo, su control y suministro.
En estas infraestructuras se aplican tecnologías y procesos avanzados para potabilizar este recurso procedente de los embalses, como paso previo a su distribución a los usuarios.
Supuestamente, estas mejoras podrían reforzar la fiabilidad del servicio y consolidar a Madrid como referencia regional en gestión eficiente, sostenible e innovadora de este recurso.
Las acciones contemplan la rehabilitación y adecuación de filtros, la ampliación y construcción de decantadores, la instalación de lamelas, la renovación de válvulas y equipos electromecánicos, o la modernización de canales de salida y entrada.
Asimismo, también se realizarán trabajos de albañilería, pintura y obra civil. Se llevarán a cabo en las ETAP de Colmenar Viejo, Bodonal, Pinilla, Torrelaguna, La Aceña, La Jarosa, Navacerrada, Santillana, Valmayor, El Tajo, Majadahonda, Rozas de Puerto Real, Pelayos de la Presa y Griñón, así como en la embotelladora.
Presuntamente, este paquete de inversiones podría generar una dinámica positiva para la calidad y la seguridad del suministro durante los próximos años, aunque la magnitud de los resultados dependerá de una ejecución sostenida y del mantenimiento oportuno durante el periodo de cuatro años previsto.
Además, la iniciativa se enmarca en una trayectoria de fortalecimiento de la gestión del agua en la región, buscando mantener a Madrid a la vanguardia de las soluciones sostenibles y eficientes en este ámbito.
En el marco de la planificación, el conjunto de trabajos se orienta a responder a los retos derivados de la vulnerabilidad de los recursos hídricos y a garantizar que los criterios técnico-sanitarios se apliquen de forma rigurosa, con vistas a que la población disponga de agua de consumo con la seguridad y la calidad adecuadas.
Este enfoque, en su conjunto, pretende consolidar la capacidad de suministro ante posibles variaciones climáticas y demandas futuras, manteniendo la continuidad operativa de un servicio esencial para la ciudad y la región.