El rey británico Carlos III manifestó su profunda preocupación por la detención de su hermano Andrés Mountbatten-Windsor y recordó que la ley debe seguir su curso, mientras emergen detalles sobre la investigación en curso.

El rey Carlos III expresó este jueves su profunda preocupación por la detención de su hermano, Andrés Mountbatten-Windsor, bajo la sospecha de mala conducta en un cargo público.

Aclaró que, pese a la gravedad de las acusaciones, la ley debe seguir su curso y que el proceso será llevado a cabo por las autoridades competentes. En un comunicado difundido por el palacio de Buckingham, el monarca, de 77 años, insistió en que lo que corresponde ahora es un procedimiento completo, justo y adecuado para que se investigue el asunto sin interferencias.

En estas palabras, el rey señaló que cuentan con el apoyo y la cooperación incondicional de su familia y añadió que la ley debe seguir su curso. Mientras este proceso continúa, el monarca indicó que no haría más comentarios y que su familia y él seguirán con su deber y servicio hacia la población, firmando la nota con sus iniciales, Carlos R.

La Policía del Valle del Támesis, a la que pertenece Windsor, informó que el ex príncipe, que este jueves alcanza los 66 años, fue detenido en el condado de Norfolk, en el este de Inglaterra, donde residía tras ser desalojado hace semanas de la mansión Royal Lodge, a las afueras de Londres.

Según las autoridades, el detenido permanece retenido en una comisaría, sin que se haya aclarado su ubicación exacta. El interés público aumentó tras la difusión de unos correos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos que, presuntamente, revelaban que Andrés Mountbatten-Windsor facilitó documentos sensibles del Gobierno británico a Jeffrey Epstein, un pederasta convicto.

Hace pocos días, la Policía de Thames Valley había informado que evaluaba esa información para decidir si procede a abrir una investigación penal.

A lo largo de las últimas décadas, la familia real británica ha enfrentado un escrutinio intenso que ha marcado el curso de Windsor. Este episodio se inscribe en un contexto histórico donde la transparencia y la protección de la ley han sido temas recurrentes. En 2019, años atrás, Andrés perdió varios títulos y honores en medio de controversias que ya habían tensado las dinámicas familiares. Aun así, las instituciones británicas subrayan que nadie está por encima de la ley, y que la justicia se aplica a cualquier ciudadano por igual, incluso a los miembros de la realeza.

Aunque este asunto sigue en desarrollo, el mensaje de las autoridades y del propio monarca parece apuntar a un proceso sin atajos, con la debida celeridad y sin interferencias.