La UNE reporta una desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional y el inicio de protocolos para restablecer la electricidad, tras varios días de interrupciones y un domingo con más de la mitad de la isla a oscuras.
Este lunes, Cuba acordó un apagón total en su suministro eléctrico, según informó la empresa eléctrica estatal Unión Eléctrica (UNE). La organización comunicó que se produjo una desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional y que ya se estaban activando los protocolos para el restablecimiento.
Este incidente se produce después de varios días de interrupciones repartidas por todo el país. El propio organismo añadió que durante el fin de semana más de la mitad de la isla estuvo a oscuras en la franja de mayor consumo, de acuerdo con datos de UNE.
En la nota oficial no se reportaron averías en ninguna de las unidades térmicas que estaban en funcionamiento en el momento de la desconexión del SEN.
Estas palabras destacan que, en el instante clave, el sistema no presentó fallas visibles en esas centrales que seguían en servicio. En Cuba, la generación eléctrica depende principalmente de centrales térmicas y, en menor medida, de reservas y de importaciones de combustible; por ello, cuando hay un fallo en la red, la recuperación suele requerir un proceso de balanceo y pruebas para evitar sobrecargas.
Las autoridades insistieron en que se han activado los protocolos de restablecimiento y que se avanza de forma gradual para volver a la normalidad, a la espera de que el sistema recupere capacidad y estabilidad.
Este episodio no es aislado: a lo largo de los años Cuba ha afrontado apagones de distinta duración, ligados a fallas técnicas, mantenimiento y tensiones en el suministro de combustible.
En paralelo, informes oficiales señalan esfuerzos por diversificar la matriz energética con fuentes renovables y mejoras en redes de transmisión, aunque los retos logísticos y económicos han dificultado un rápido fortalecimiento del sistema.
La UNE mantiene canales de información abiertos y promete comunicar novedades a medida que se vayan verificando. En las próximas horas podrían difundirse nuevas precisiones sobre las causas del fallo y las estimaciones de tiempo para la recuperación.
El apagón recuerda la vulnerabilidad de una infraestructura eléctrica que, en un país insular, depende de importaciones y de la continuidad de operaciones de varias plantas.
A nivel práctico, la interrupción afecta a servicios, comercios y hogares, y la reanudación del suministro se realiza de forma escalonada para evitar cargas excesivas en las redes cuando se reencienden equipos y líneas.
Con este suceso, las autoridades reafirmaron su compromiso con la seguridad del suministro y con mantener informada a la población mediante los canales oficiales.
En cualquier caso, los próximos informes de UNE serán determinantes para comprender el alcance temporal del restablecimiento y para evaluar qué medidas se adoptarán de cara a evitar nuevos apagones en el futuro cercano.