La expresidenta chilena Michelle Bachelet es una de las seis personas que aspiran a ser el próximo secretario general de la ONU. Participó en un debate en Nueva York y señaló que la polarización internacional es la mayor amenaza, más que los conflictos regionales. La votación clave será el 30 de julio.
Este 5 de mayo, seis candidatos se enfrentaron en un debate para liderar la ONU. Entre ellos está la chilena Michelle Bachelet, que ya fue presidenta de su país y también jefa de derechos humanos de la ONU. Bachelet cuenta con el apoyo de México y Brasil, dos pesos pesados de América Latina. Pero no está sola: compiten también aspirantes de Argentina, Ecuador, Costa Rica, Guyana y Senegal. El evento duró 90 minutos y participaron diplomáticos, funcionarios y gente de la sociedad civil.
Bachelet soltó una frase que dio que hablar: "La mayor amenaza no son los conflictos regionales, sino la polarización y el intento de dividir a la comunidad internacional".
Según ella, solo una ONU fuerte puede resolver esto. También reconoció que la ONU tiene fallos, pero dijo que hay que mejorarla, no desecharla. "La tarea del próximo secretario general será defender, preservar y mejorar la organización, incluso con reformas continuas", afirmó.
Después del debate, el 30 de julio el Consejo de Seguridad hará una votación secreta. Para ganar, un candidato necesita nueve votos y que ninguno de los cinco miembros permanentes (EE.UU., Rusia, China, Francia, Reino Unido) ponga su veto. Quien gane asumirá el 1 de enero de 2027.
Esto es importante porque la ONU está en un momento crítico, con guerras como la de Ucrania y Gaza, y tensiones entre grandes potencias. Bachelet, de 73 años, es una de las favoritas, pero no está claro si logrará los apoyos necesarios. De hecho, nunca una mujer ha sido secretaria general de la ONU, y muchos países piden que se rompa ese techo de cristal. Por otro lado, el cargo requiere equilibrio geopolítico: Europa del Este nunca ha tenido un secretario general, y algunos reclaman que le toca a esa región.
Pero Bachelet juega sus cartas: conoce bien la casa, ya que fue Alta Comisionada de Derechos Humanos. Sin embargo, su perfil progresista puede no gustar a todos. En la derecha, algunos la ven como demasiado favorable a agendas globalistas. Pero para otros, su experiencia y temple son un plus. Habrá que esperar al 30 de julio para ver si pasa el primer corte. La carrera por la ONU está que arde.
Para entender mejor: la ONU se fundó en 1945 tras la Segunda Guerra Mundial, y su secretario general es el máximo funcionario administrativo. Hasta ahora, ha habido nueve secretarios generales, todos hombres, y la mayoría de Europa o América Latina. Bachelet, si gana, sería la primera mujer y la primera chilena en el cargo. Pero el proceso es complejo: primero el Consejo de Seguridad propone un candidato, luego la Asamblea General lo aprueba. El veto de los cinco permanentes es un gran obstáculo, y ya ha tumbado a candidatos en el pasado.
En conclusión, Bachelet tiene experiencia y apoyo, pero la polarización que ella critica también se vive dentro de la ONU. Veremos si logra convencer a los cinco grandes y a los países pequeños. El 30 de julio es la primera prueba.