El delantero español marcó el gol del título en la final con unas zapatillas ultraligeras de fibra de carbono. Te contamos cómo funciona esta tecnología y por qué es un orgullo para España.

Ya está, España vuelve a ser campeona. Y no es cualquier campeonato: es la final más importante del año, y el que nos dio la gloria fue Ferran Torres, el Tiburón. El tío metió el gol en la prórroga, cuando todo el mundo estaba ya sin aliento. Pero ojo, que no fue casualidad. Detrás de ese gol hay mucha tecnología, y no me refiero solo a la calidad del jugador, sino a las botas que llevaba puestas. Son las UA Shadow Elite 4, de la marca Under Armour, y son una pasada.

Estas zapatillas de fútbol son más ligeras que un chisme de pluma: pesan solo 213 gramos. Imagínate correr con eso en los pies, como si llevaras calcetines. Pero no son solo ligeras, también tienen una suela de fibra de carbono que te da una aceleración brutal. Los tacos están puestos de forma estratégica para que puedas frenar, girar y salir disparado sin perder el equilibrio. Justo lo que hizo Ferran en el momento del gol: recibió el balón, se giró y chutó con una precisión que ni un láser.

Además, el empeine es de un material que se llama UA IntelliKnit, que se adapta al pie como una segunda piel. Y tiene una microtextura en 3D que mejora el contacto con el balón, tanto si el campo está seco como si está mojado. Vamos, que no se te escapa una. Y por si fuera poco, lleva un refuerzo en el talón para que el pie no se mueva dentro de la bota cuando haces esos movimientos explosivos. Todo pensado para que el jugador saque lo mejor de sí mismo en los momentos clave.

Under Armour ha llamado a esta filosofía “Be the Problem”, que viene a ser algo así como “Sé el problema” para los rivales. Y desde luego, Ferran Torres es un problema para las defensas contrarias. Ya lo demostró en el Barça y en la selección, y ahora en esta final. Pero no nos olvidemos de que España tiene una larga historia de triunfos: desde la Eurocopa del 2008, el Mundial del 2010, la Eurocopa del 2012, y ahora este título.

Y siempre ha habido jugadores que marcan la diferencia, como Iniesta, Villa, Ramos, y ahora Ferran.

Lo mejor de todo es que estas botas no son para cualquiera. Son para jugadores que buscan velocidad y reacción, los que quieren ser los más rápidos en el campo. Y Ferran es uno de ellos. Por eso las eligió para la final. Y mira, le funcionó. Así que ya sabes, la próxima vez que veas a un jugador hacer una jugada de esas que te dejan con la boca abierta, fíjate en lo que lleva en los pies.

Porque la tecnología también juega.

Yo, personalmente, creo que es un orgullo que un español sea el protagonista de una final tan importante y que además lo haga con material de primera.

No todo va a ser hablar de política o de crisis, de vez en cuando también podemos presumir de nuestros deportistas y de los avances que usan. Y si encima ganamos, pues mejor que mejor. Así que, ¡viva España y viva Ferran Torres!