La cadena de pizzas confirma el cierre de cerca de 300 locales en Norteamérica para 2027, con unos 200 cierres este año, y apuesta por un cambio en el menú para intentar revertir la caída de ventas.

La cadena de pizzerías Papa John's anunció un plan para cerrar alrededor de 300 restaurantes en Norteamérica de aquí a 2027, de los cuales aproximadamente 200 dejarán de operar este año.

La decisión apunta a locales con bajo rendimiento o que no muestran una vía clara hacia una mejora financiera sostenible, según explicó Ravi Thanawala, director financiero de la compañía y presidente de sus operaciones en Norteamérica.

No se detallaron las ubicaciones que serán afectadas.

Según su informe anual, la empresa contaba con cerca de 3.500 sucursales al cierre de 2025. Además de los cierres, Papa Johns recortó alrededor del 7 % de su plantilla corporativa, lo que equivale a unos 700 trabajadores. La medida llega tras un cuarto trimestre complejo, en el que la cadena reportó una caída del 5,4 % en ventas comparables en Norteamérica.

Para revertir la situación, la cadena está enfocando su estrategia en mejorar el menú y en optimizar procesos. Entre los cambios, recalibró los hornos para mejorar la cocción y está introduciendo nuevos productos. Supuestamente estos ajustes buscan estimular la demanda en un mercado cada vez más competitivo y dependiente del delivery. El objetivo es convertir pérdidas en beneficios sostenibles a medio plazo.

En el mismo escenario, su competidora Pizza Hut anunció el cierre de unas 250 sucursales durante la primera mitad del año. En contraste, Domino's Pizza reportó un incremento del 3,7 % en ventas comparables en el último trimestre, lo que subraya la fragmentación del sector en Norteamérica.

Datos históricos y contexto: Papa John's fue fundada en 1984 por John Schnatter en Louisville, Kentucky, y desde entonces ha crecido hasta convertirse en una de las principales cadenas de pizzas empleando un modelo centrado en el reparto y la experiencia de pedido en línea.

A lo largo de las décadas ha enfrentado oleadas de competencia, cambios en políticas de franquicias y movimientos para adaptar sus menús a gustos regionales.

En años recientes, el crecimiento de las plataformas de entrega ha acelerado la presión sobre márgenes y costos operativos, un factor que ha llevado a varias cadenas a revisar su red de locales alrededor del mundo.

Supuestamente este ajuste podría implicar un ahorro de costos significativo para la empresa; analistas estiman que podría situarse en un rango de cientos de millones de euros en el corto plazo, aunque todo depende de la velocidad de ejecución y de la renegociación de contratos de alquiler y proveedores.

También se comenta que la compañía podría reforzar su presencia en mercados con mayor rentabilidad y revisar acuerdos de franquicia para buscar mayor flexibilidad ante futuras fluctuaciones de demanda.