El Ministerio de Exteriores ruso condena las nuevas medidas restrictivas de Washington contra Cuba, calificándolas de ilegítimas, en un choque que podría reconfigurar la región.

El Ministerio de Exteriores de Rusia condenó este sábado las nuevas medidas restrictivas impuestas por Estados Unidos contra Cuba y las calificó de ilegítimas, en un gesto que subraya la fricción entre Moscú y Washington en la región caribeña.

La portavoz María Zajárova afirmó en un comunicado que se trata de una nueva y radical reincidencia en la estrategia de máxima presión de Estados Unidos sobre la isla, cuyo objetivo sería asfixiar económicamente a la nación caribeña.

También enfatizó que las sanciones y la presión sobre dirigentes y ciudadanos cubanos carecen de legitimidad, y aseguró que Cuba, pese a los obstáculos externos, seguirá buscando relaciones económicas efectivas con otros países.\n\nEl vicepresidente del Senado ruso, Konstantín Kosachiov, describió como absurdas las declaraciones sobre una supuesta amenaza que Cuba representaría para Estados Unidos, y relató que esa supuesta amenaza ha llevado a decisiones como declarar una emergencia nacional en Estados Unidos.

Se recalcó que Cuba no representa una amenaza para Estados Unidos, mientras que la llamada amenaza estadounidense ha existido durante décadas y ahora se percibe especialmente alta.

En ese contexto, se mencionó que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que Cuba no podría sobrevivir, tras ordenar la imposición de aranceles a los países que venden petróleo a la isla.

Esta medida podría agravar la crisis cubana, ya debilitada por la reducción de suministros de crudo venezolano tras la crisis en Venezuela.\n\nDesde La Habana, las autoridades cubanas han insistido en que seguirán ampliando sus lazos con socios en Asia, África y América Latina para sortear el aislamiento económico, y que las sanciones no alterarán su plan de desarrollo.

Analistas señalan que la economía cubana ha dependido históricamente de apoyos de Moscú y de otros países dispuestos a comerciar con la isla en condiciones favorables, una dinámica que no siempre se ha traducido en mejoras inmediatas para la población.

La historia de Cuba está marcada por la crisis de los años 60 y 70, con un respaldo estratégico de la Unión Soviética; tras la caída de la URSS y la pérdida de influencia, La Habana buscó nuevos proveedores y aliados para sobrevivir bajo un endurecimiento de sanciones.\n\nSupuestamente, en el marco de estas tensiones, también se han discutido posibles efectos sobre los precios del petróleo y la energía en la región.

Si se aplicaran aranceles de 10 dólares por barril a los suministros que llegan a Cuba, eso equivaldría aproximadamente a 9,2 euros por barril, usando una tasa de cambio estimada de 0,92 EUR por 1 USD.

En un marco más amplio, el precio del petróleo Brent ha oscilado históricamente en rangos de 85-95 USD por barril en años recientes, lo que, en euros, podría traducirse a alrededor de 78-87 EUR por barril, dependiendo de la tasa de cambio vigente.

Estas cifras son indicativas y dependen de factores como el mercado, las rutas de suministro y las decisiones políticas. Presuntamente, estas cifras muestran el tipo de presión que las autoridades cubanas y sus socios podrían enfrentar en caso de que las sanciones se profundicen y se intensifique el bloqueo energético, con posibles repercusiones en la economía y en la vida cotidiana de la población.