Un nuevo criterio de USCIS amplía la revisión de las solicitudes de residencia para personas dentro de EE. UU., aumentando la discreción de los revisores sin cambiar la ley ni eliminar el Ajuste de Estatus. El cambio podría afectar a millones de trámites y exige planificación y cumplimiento.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, USCIS, ha comunicado un cambio de criterio que modifica la forma en que se evalúan las solicitudes de residencia permanente para quienes ya se encuentran en territorio estadounidense.
No se elimina el proceso de Ajuste de Estatus ni se cambia la ley, pero sí se concede a los inspectores una revisión más amplia y detallada de los expedientes.
En la práctica, esto significa que los funcionarios podrán mirar con más lupa datos del solicitante, su historial migratorio, su conducta y sus vínculos familiares o laborales antes de tomar una decisión sobre la concesión de la residencia permanente.
Este ajuste afecta principalmente al mecanismo de Adjustment of Status, que es el que permite a personas que ya están dentro de Estados Unidos solicitar la residencia sin salir del país.
Con el nuevo enfoque, se podría valorar con mayor precisión si existen señales de intención de quedarse de forma definitiva más allá de lo declarado inicialmente, o si hay indicios de conducta que desaconsejen la aprobación.
Entre los datos que, según USCIS, podrían influir en la decisión están el tiempo de estancia dentro de Estados Unidos respecto al autorizado, trabajos realizados sin permiso, solicitudes de residencia presentadas poco después de entrar con una visa temporal, documentos incompletos o discrepancias entre diferentes trámites migratorios.
Además, la agencia mantiene la posibilidad de considerar información pública disponible en redes sociales como parte de la evaluación caso por caso.
El propio organismo destaca que este memorando no elimina el Ajuste de Estatus, pero sí cambia las reglas del juego. En la práctica, la vía recomendada para muchos aspirantes que desean establecerse en Estados Unidos sigue siendo el proceso consular desde su país de origen, por lo que conviene planificar con antelación una estrategia migratoria cuidadosa y realista.
Las voces profesionales ya señalan que este cambio trae incertidumbre para ciertos perfiles, incluidas personas que buscan estudiar o trabajar con visa temporal, y para portadores de visas comunes como H-1B1, F-1, J-1, TN y B1/B2.
La pregunta clave es cuánto podrá influir la mayor revisión en las probabilidades de aprobación, y en qué plazos se moverá el proceso, teniendo en cuenta que la discrecionalidad se amplía.
Desde una perspectiva general, este movimiento se suma a la presión creciente sobre el sistema migratorio. En 2025 aumentaron las solicitudes pendientes de Ajuste de Estatus, mientras las aprobaciones bajaron y las denegaciones comenzaron a subir. En ciertos casos, como las residencias por interés nacional, las negativas superaron a las aprobaciones por primera vez, con una caída de la tasa de aprobación, que pasó de un 95,7% en 2022 a un 55,2% en 2025.
Entre los factores que podrían afectar una solicitud bajo el nuevo criterio figuran permanecer en EE. UU. más tiempo del autorizado, trabajar sin permiso, solicitar la residencia poco después de ingresar con una visa temporal, presentar documentación incompleta o no conciliar información entre distintos trámites.
Además, USCIS mantiene la posibilidad de valorar información pública disponible en redes sociales para cada caso concreto.
El nuevo marco ya está vigente y se aplica tanto a futuras solicitudes como a procesos que actualmente se encuentran en trámite. Ante este panorama, especialistas recomiendan a quienes buscan la residencia permanente revisar sus antecedentes migratorios, anticipar posibles escenarios y planificar con rigor la trayectoria migratoria antes de iniciar o continuar cualquier trámite ante las autoridades estadounidenses.