Trump lamenta el ataque de Israel contra Beirut, pide calma y señala avances hacia un memorando con Irán que podría abrir un proceso de paz; el ataque dejó muertos y heridos y subraya la fragilidad de la seguridad regional.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó este domingo su pesar por el ataque aéreo que Israel lanzó contra el sur de Beirut y afirmó que la acción no debería haber ocurrido.
Pidió a Tel Aviv y a las milicias libanesas de Hezbolá que cesen las hostilidades y eviten una escalada, porque dice que está muy cerca de cerrar un memorándum de entendimiento con Irán para abrir un proceso de paz en firme.
Israel lanzó esta tarde varios misiles contra un edificio de apartamentos en el barrio de Dahiya, en el sur de Beirut, en respuesta a lo que describen como varios drones con carga explosiva que habrían entrado en su territorio.
El ataque dejó al menos tres muertos y 15 heridos; los impactos de los drones, según las autoridades, no causaron víctimas.
Trump, en su mensaje en la red social, afirmó que Israel tiene derecho a defenderse de las amenazas, pero el ataque al que respondía fue de poca importancia y sin trascendencia; nadie resultó herido ni muerto, y no debería interrumpir este importante proceso.
Añadió que este podría ser el comienzo de una paz larga y hermosa.
El propio Trump celebró este domingo su 80º cumpleaños con un gran evento de artes marciales mixtas en la Casa Blanca y expresó su convicción de que el acuerdo con Irán se iba a cerrar ese día, aunque a lo largo de la jornada los negociadores iraníes mostraron escepticismo por los flecos técnicos que quedan por cerrar y, sobre todo, por el bombardeo en Dahiya.
La seguridad de Hezbollah es, además, una condición inapelable de Teherán para sentarse a negociar. Se insistió en que este podría ser el inicio de una paz larga y hermosa, mientras se subrayaba que no deberían repetirse ataques de Israel en el Líbano ni ataques de Hezbollah contra Israel.
Contexto histórico: Beirut y Hezbollah han sido protagonistas de décadas de tensiones en la región. Dahiya, un bastión de Hezbollah, ha sufrido daños en choques anteriores. La guerra de 2006 entre Israel y Hezbollah dejó miles de víctimas y mostró que la frontera sur del Líbano es un punto de alto riesgo. Estados Unidos ha buscado durante años una salida al conflicto y ha presionado a Irán para que limite su influencia en la región y su programa nuclear.
Un posible memorándum con Irán podría abrir una vía hacia una paz más estable, pero los detalles técnicos y las garantías de seguridad para Hezbollah siguen siendo obstáculos importantes.