China ha impuesto un bloqueo inmediato a todas las aves de corral y productos avícolas procedentes de Chile tras detectar gripe aviar. La medida, anunciada por la aduana china y citada por Reuters, impacta a un mercado clave para Chile y abre preguntas sobre el comercio y la bioseguridad.

Una noticia importante para la economía chilena y para cualquiera que siga de cerca el comercio mundial: China ha decidido prohibir de inmediato la importación de aves de corral y de productos avícolas procedentes de Chile, debido a un brote de gripe aviar detectado en el país.

Según Reuters, citando al gobierno chino, la medida fue tomada por la autoridad aduanera del gigante asiático por ese brote.

La norma entra en vigor de manera inmediata y alcanza a todas las aves de corral y productos derivados que vengan desde Chile. En la frontera, la aduana ha dejado claro que cualquier producto avícola chileno que no esté autorizado será destruido.

Es relevante recordar que Pekín había reanudado el comercio con Chile a finales de 2024 tras una suspensión de 18 meses por la misma causa. Antes de este episodio, China era el tercer mayor mercado avícola para Chile, con exportaciones que alcanzaron las 29.000 toneladas en 2022, representando alrededor del 15% de las exportaciones avícolas nacionales.

Brotes y alerta: en las últimas semanas se han detectado varios focos de gripe aviar en distintas zonas del país. Aves de corral en el Jardín Botánico de Viña del Mar, en el Maule, Ñuble, La Araucanía y Magallanes han estado bajo vigilancia. En la región del Maule se declaró una alerta preventiva por el incremento de casos.

Para Chile esto supone un golpe adicional a una industria que ya ha enfrentado costos de bioseguridad, variabilidad de precios y dependencias de mercados externos.

La prohibición limita las ventas de quienes crían pollos, pavos y otros aves, y puede afectar empleos en granjas, plantas de procesamiento y logística.

Para China, la prioridad es la seguridad sanitaria de su población y el control de posibles contagios que podrían afectar también a otros sectores.

Los brotes de gripe aviar pueden transmitirse de aves a humanos solo en circunstancias específicas, pero cuando aparecen, los países actúan con medidas de contención para evitar que se propaguen a gran escala.

Históricamente, Chile es uno de los principales exportadores de aves de corral de América Latina, y países como China han sido compradores importantes.

La reanudación de las ventas a Chile en 2024 tras una larga suspensión mostró la interdependencia de estos mercados. La nueva decisión recuerda que la gripe aviar es un riesgo sanitario que puede alterar, de la noche a la mañana, las reglas del juego.

Qué se espera a continuación: habrá que ver si la situación se controla y si China restablece gradualmente los permisos de importación. Mientras tanto, los productores y exportadores deberán reforzar medidas de bioseguridad y buscar mercados alternativos para mitigar posibles pérdidas.