Una mujer de 66 años fue víctima de una sofisticada estafa que utilizó tecnología de inteligencia artificial para hacerse pasar por un actor famoso, llevándola a perder sus ahorros y la venta de su vivienda en una operación fraudulenta que supera los 370.000 euros.

Una mujer residente en Los Ángeles, California, supuestamente fue víctima de una compleja estafa que le hizo perder más de 370.000 euros, dinero que incluía sus ahorros y la venta de su casa. La víctima, Abigail Ruvalcaba, de 66 años, entregó una suma considerable a un desconocido que, supuestamente, se hacía pasar por un actor muy popular de la televisión estadounidense.

La historia, que ha conmocionado a la comunidad local, revela cómo la tecnología de inteligencia artificial y los deepfakes están siendo utilizados para engañar a personas vulnerables y cometer fraudes de gran escala.

En entrevista con el medio estadounidense KTLA, Abigail explicó que conoció hace más de un año a un individuo que afirmó ser Steve Burton, un reconocido actor del elenco de la serie de televisión General Hospital.

Sin embargo, presuntamente, se trataba de un estafador que utilizó videos y audios generados por inteligencia artificial para simular la voz y la imagen del artista, logrando convencerla de que estaban en una relación amorosa y que tenían un futuro juntos.

La mujer, que en ese momento confiaba plenamente en la supuesta relación, decidió entregarle todos sus ahorros, equivalentes a aproximadamente 75.000 euros, bajo la promesa de que le devolvería el dinero una vez que superara una crisis financiera causada por un incendio en su vivienda.

La situación no terminó allí. Supuestamente, motivado por las mismas técnicas de deepfake, el estafador persuadió a Abigail de vender su casa, valorada en unos 300.000 euros, y transferirle los fondos. La venta, que se habría realizado en apenas tres semanas, fue facilitada por la confianza que la víctima había depositado en la figura del actor, creyendo que ayudaba a un amigo en momentos difíciles.

La transacción se realizó con la esperanza de que con ese dinero el supuesto artista podría salir adelante.

La hija de Abigail, Vivian Ruvalcaba, intentó intervenir en la situación. Supuestamente, contactó al comprador de la vivienda, pero este le ofreció venderles la propiedad de regreso por más dinero del que pagaron inicialmente, aproximadamente 80.000 euros más, una suma que su familia no podía permitirse. Desesperada, Vivian decidió lanzar una campaña en la plataforma GoFundMe para recaudar fondos y así poder recuperar la vivienda y salvar a su madre de mayores pérdidas.

Este caso ha puesto en evidencia los peligros que representan las nuevas tecnologías para las personas mayores y la vulnerabilidad ante fraudes cada vez más sofisticados.

Expertos en seguridad advierten que las técnicas de deepfake y la inteligencia artificial están en auge y que una mayor conciencia es necesaria para evitar ser víctimas de este tipo de engaños.

Además, supuestamente, las autoridades están investigando el caso para determinar si el estafador tiene antecedentes y si hay una red organizada detrás de estas operaciones.

En el contexto histórico, la utilización de deepfakes para estafas no es un fenómeno nuevo, pero su incremento en los últimos años ha generado alarma internacional.

Supuestamente, en países como España y México ya se han registrado casos similares de engaños a personas vulnerables, en los que se utilizan estas tecnologías para simular voces y rostros y así obtener dinero de manera fraudulenta.

La comunidad internacional está en alerta ante esta tendencia, que pone en riesgo la seguridad de los ciudadanos y la confianza en las interacciones digitales.

Este relato de Abigail Ruvalcaba es solo un ejemplo de cómo la innovación tecnológica puede ser utilizada con fines delictivos. La historia continúa desarrollándose, y las autoridades trabajan para identificar y detener a los responsables, mientras la víctima lucha por recuperar sus ahorros y su hogar en medio de una situación que, presuntamente, fue orquestada con la ayuda de avanzadas herramientas digitales.