Cuba confirmó la identidad de 32 integrantes de sus fuerzas fallecidos durante el operativo atribuido a Estados Unidos contra Venezuela. Maduro presuntamente habría sido capturado y comparecería ante un tribunal en Nueva York. Este artículo reconstruye la versión oficial y su contexto histórico.

Las autoridades cubanas anunciaron este martes la identidad de 32 integrantes de sus fuerzas fallecidos durante el ataque atribuido a Estados Unidos contra Venezuela, un operativo que, según versiones oficiales, terminó con la captura presuntamente del presidente Nicolás Maduro y su posterior comparecencia ante un tribunal en Nueva York.\n\nEl diario Granma publicó un listado con los nombres y las fotografías de los fallecidos, y subrayó que el episodio forma parte de lo que la nota oficial describe como un nuevo acto criminal de agresión y terrorismo de Estado por parte de Estados Unidos contra la hermana República Bolivariana de Venezuela.

La publicación, difundida también por el Ministerio del Interior en sus redes, señala que los hechos se enmarcaron en una acción bélica que dejó a nuestra nación de luto y a decenas de víctimas.\n\nEntre los fallecidos se detalla que 20 eran combatientes del Ministerio del Interior, entre ellos dos coroneles, un teniente y cuatro mayores, mientras que 12 eran combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, entre ellos un capitán, un primer suboficial y un suboficial mayor.

Según la crónica oficial, todos perdieron la vida tras una resistencia férrea o como consecuencia de los bombardeos a infraestructuras venezolanas.\n\nEl presidente cubano Miguel Díaz-Canel confirmó la muerte de 32 cubanos y decretó dos días de duelo nacional, además de ordenar que la bandera de la isla ondee a media asta.

En su intervención, Díaz-Canel afirmó que los caídos cumplieron dignamente su deber y cayeron en combate directo contra los atacantes o como resultado de las operaciones militares contra instalaciones venezolanas.\n\nLa noticia detalla que el ataque incluyó bombardeos en Caracas y en las entidades de Aragua y La Guaira, un hecho que, según las autoridades cubanas, amplió el alcance de la ofensiva y elevó la carga humana de la operación.

Aunque las versiones oficiales insisten en la legitimidad de la respuesta, diversos analistas han señalado que la situación podría generar crecientes tensiones diplomáticas en la región y al interior de Naciones Unidas.\n\nEste episodio se inscribe en un histórico marco de tensiones entre Estados Unidos, Cuba y Venezuela, en el que la cooperación entre La Habana y Caracas ha adquirido múltiples facetas a lo largo de las últimas décadas, incluidas misiones médicas, asesoría y apoyo político mutuo en foros internacionales.

Las evaluaciones de expertos señalan, además, que la relación entre estos dos países ha atravesado fases de cooperación intensa y desencuentros diplomáticos, que han condicionado la dinámica regional desde los años 90.\n\nEn ese contexto, algunos analistas sostienen que la alianza entre Cuba y Venezuela ha funcionado como un anclaje estratégico frente a presiones externas y bloqueos, lo que podría explicar la virulencia de las respuestas oficiales ante lo que se describe como agresión externa.

A la vez, otros observadores señalan que este tipo de incidentes podrían convertir la región en un tablero de alta tensión, donde las interpretaciones de legalidad y legitimidad de las acciones varían según las fuentes y las crónicas.\n\nPor último, y para situar el costo humano y financiero en su debida dimensión, algunos analistas estiman que el coste logístico del operativo podría ascender, supuestamente, a decenas de millones de euros.

Estas cifras, que provienen de estimaciones de observadores y no de informes oficiales, destacan la magnitud de la operación y su posible impacto en la economía regional, además de su significado político.\n