Un encuentro entre Petro y Trump en Washington dejó una impresión positiva y una invitación a Cartagena, con gestos cordiales y reconocidas diferencias entre ambos.
En una conferencia de prensa celebrada en Washington, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó haber salido de su reunión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con una impresión positiva y con la certeza de que, pese a las diferencias entre ambos, existió una voluntad de buscar caminos conjuntos.
Según Petro, el encuentro fue entre dos mandatarios que, aunque distintos, pueden avanzar en temas comunes sin menosprecio mutuo.
El líder colombiano añadió que, como muestra de ese tono cordial, extendió la invitación a visitar Cartagena de Indias, una ciudad que describió como un lugar bello y hermoso para vivir.
El episodio se enmarca en un contexto regional complicado, en el que las tensiones históricas entre Caracas y Washington siguen presentes y en el que Colombia intenta situarse como puente entre ambos espacios.
Durante la charla, Petro resaltó que, pese a las diferencias en estrategias y enfoques, es posible acordar cosas en las que hay coincidencias, como la seguridad regional, el comercio y la cooperación en áreas de interés común.
Según el relato del presidente colombiano, las imágenes y el ambiente de la reunión mostraron a dos líderes que piensan distinto, pero que son capaces de encontrar caminos conjuntos.
Entre los detalles que se han difundido, presuntamente, se mencionó un gesto simbólico por parte de Trump: una gorra con el lema "Make America Great Again" que habría sido entregada durante el encuentro, en la que Petro habría añadido, por su cuenta, la palabra "Américas".
Este detalle, que no ha sido verificado por todas las fuentes, ha generado reacciones variadas entre analistas y observadores.
Otra revelación que, supuestamente, salió a relucir fue que el propio Trump habría expresado cierta afinidad por Petro al decir, supuestamente, "I like you" durante el transcurso de la reunión.
En tono de humor, Petro comentó que, una vez que termine su mandato, el mandatario estadounidense podría intentar aprender inglés con más dedicación.
Estas afirmaciones, atribuidas a las declaraciones de los asistentes a la reunión, no han sido corroboradas de manera oficial y deben ser tomadas como parte del relato de fuentes cercanas a las delegaciones.
Este encuentro se produce en un momento de antecedentes cargados de historia entre ambos países. En los últimos años, las relaciones han pasado por altibajos, con episodios en los que la cooperación ha coexistido con intereses divergentes. En un marco más amplio, la región ha visto un cambio de ritmo en las alianzas regionales, donde Colombia busca reforzar su papel estratégico sin perder la autonomía en su política externa.
Como dato histórico relevante, Cartagena de Indias ha sido durante siglos un puerto clave para el comercio y la navegación entre el Atlántico y el interior del continente.
Su importancia cultural y económica se ha mantenido, a pesar de los vaivenes de la economía global y de las tensiones regionales. A nivel económico, algunos analistas han estimado que una visita de alto nivel y la logística asociada podrían generar costos considerables para la seguridad, la logística y la movilidad de la delegación, con estimaciones no oficiales que sitúan el rango en torno a los 1,8 a 2,0 millones de euros, dependiendo de la duración, la cantidad de acompañantes y los requerimientos de seguridad.
Estas cifras, supuestamente, reflejan un cálculo conservador y deben tomarse con cautela, ya que dependen de múltiples factores operativos y presupuestarios que pueden cambiar en cuestión de horas.
En resumen, el encuentro entre Petro y Trump presenta un marco mixto: señales de apertura y cooperación junto a ciertas diferencias que pueden complicar acuerdos más ambiciosos.
No obstante, la invitación a Cartagena señala una intención de mantener canales abiertos y de explorar posibles áreas de cooperación que beneficien a ambos países y, en un plano regional, a toda la región.
A partir de este encuentro, habrá que estar atentos a las próximas gestiones diplomáticas, a la puesta en marcha de acuerdos y a la forma en que se traza una agenda común para enfrentar desafíos como la seguridad regional, el comercio y la cooperación en áreas estratégicas.