Una violenta tormenta en la autopista entre Rosario y Córdoba dejó diez camiones volcados y activó una alerta meteorológica; el incidente provocó bloqueos y pérdidas económicas estimadas en euros, con videos que circulan en redes.

Una violenta tormenta dejó al menos diez camiones volcados en la autopista que une Rosario con Córdoba este miércoles, tras combinarse vientos intensos, lluvia y granizo que golpearon la zona de Santa Fe.

El hecho ocurrió entre las localidades de Cañada de Gómez y Tortugas, y afectó con especial gravedad el tramo Armstrong-Tortugas, donde se registró un choque múltiple entre varios vehículos que dejó la ruta parcialmente bloqueada.

Las imágenes obtenidas por conductores y difundidas en redes sociales muestran camiones fuera de la calzada, piezas de carga dispersas y un tendido de riesgo para quienes circulaban por la zona.

El Servicio Meteorológico Nacional lanzó una alerta por condiciones climáticas severas para la región que abarca Santa Fe, Córdoba y sus alrededores, y advirtió sobre la posibilidad de nuevas tormentas en las próximas horas.

Este tipo de fenómenos, cuando soplan ráfagas intensas combinadas con precipitaciones y granizo, puede comprometer la visibilidad y la estabilidad de vehículos pesados, especialmente en tramos con curvas pronunciadas o pendientes.

La circulación se vio notablemente afectada, obligando a desviar el tránsito y provocando demoras significativas para el transporte de mercancías que se desplaza por esa ruta, clave para conectar el litoral con el interior de Córdoba.

Testigos relataron que las ráfagas voltearon varias unidades y que, en algunos puntos, el bloqueo dejó la ruta en una franja estrecha, lo que dificultó aún más la reanudación del tránsito.

En las cifras económicas preliminares, las aseguradoras y operadores estiman que los daños a la flota de camiones podrían superar presuntamente 350.000 euros. Además, el costo de reparación de la calzada, la señalización y los sistemas de control de tráfico podría sumar presuntamente otros 250.000 euros. Supuestamente se habría perdido mercancía de alto valor, aunque aún no existe un inventario oficial que confirme el monto exacto. Estas estimaciones deben tomarse como provisionales mientras se realiza la evaluación detallada de daños y se restablece la normalidad en la calzada.

Este episodio no es único para la región en épocas de verano, cuando las tormentas pueden presentarse de forma repentina y con fuerza variable. A nivel estratégico, la ruta Rosario-Córdoba es uno de los corredores logísticos más transitados del corredor norte-este, conectando puertos fluviales y nodos de distribución con la industria y la agricultura de interior.

En ese contexto, los minutos de demora y las interrupciones de circulación pueden traducirse en costos operativos que afectan a transportistas, empresas y a la cadena de suministro regional.

Las autoridades llamaron a extremar precauciones a la hora de conducir ante condiciones climáticas adversas: reducir la velocidad, mantener distancia adecuada y revisar las condiciones de las ruedas y los sistemas de seguridad de los vehículos pesados.

Bomberos y equipos de emergencia continúan en el lugar para asistir a los conductores, retirar las unidades averiadas y coordinar la apertura progresiva de la calzada conforme avance la evaluación.

No se reportaron víctimas fatales en las primeras evaluaciones, pero el operativo de emergencia seguirá durante las próximas horas para garantizar la seguridad de los usuarios y el restablecimiento total del corredor.

En el terreno informativo, este suceso se inscribe en un patrón de eventos meteorológicos extremos que afectan con frecuencia a la zona central del país durante la temporada climática actual, subrayando la necesidad de medidas más robustas para la gestión de incidentes en rutas de alta demanda y de inversiones continuas en infraestructura vial y sistemas de alerta temprana.

Además, refuerza la importancia de la monitorización meteorológica continua y de la coordinación entre fuerzas de seguridad, servicios de emergencia y control de tráfico para reducir riesgos y acelerar las operaciones de emergencia cuando se presentan estas condiciones.