La exposición en La Coruña conmemora el 50 aniversario del naufragio del petrolero Urquiola frente a la ciudad y analiza el impacto ambiental y social de aquel episodio, además de sus lecciones para la memoria histórica y la gestión ambiental.

En La Coruña se inaugura una exposición que mira hacia atrás para entender una herida abierta en la memoria colectiva: las mareas negras provocadas por el naufragio del Urquiola.

El acto de apertura fue presidido por el concejal de Cultura y Turismo, Gonzalo Castro, ante un público que incluyó a vecinos, estudiantes y aficionados a la historia local.

La muestra es una iniciativa del Instituto de Estudios Coruñeses José Cornide y cuenta con la colaboración del Concello. Su objetivo es conmemorar el 50 aniversario del suceso y, al mismo tiempo, insistir en la necesidad de comprender las causas, las secuelas ambientales y las lecciones que dejó para la gestión de emergencias en la costa gallega.

En las próximas líneas se desgrana un episodio que marcó a varias generaciones y que todavía sirve de referencia para entender la relación entre sociedad, economía y naturaleza.

El Urquiola, un petrolero que venía desde el Golfo Pérsico y se dirigía hacia el puerto de La Coruña, encalló frente a la bahía coruñesa tras un fallo en el casco.

El derrame resultante vertió su carga peligrosa sobre la costa y desató uno de los escenarios ambientales más graves que se recuerdan en Galicia. Afectó a la flora y a la fauna marina, golpeó de lleno a los bancos de marisqueo y dejó huellas duraderas en la pesca y en la economía local ligada al mar.

Con el paso de los años, la memoria de aquel episodio se ha ido traduciendo en investigaciones, políticas de prevención y una mayor conciencia sobre la necesidad de actuar con rapidez ante emergencias ambientales.

El acto de apertura contó también con la participación de Xosé Alfeirán, historiador, y Ana Romero Masiá, directora del Instituto José Cornide.

Su presencia subraya la vocación interdisciplinaria de la muestra: unir historia, ecología, ciencia y memoria para entender no solo lo ocurrido, sino por qué ocurrió y qué cambió desde entonces.

La exposición propone un recorrido que conjuga documentos, fotografías y testimonios que permiten, a quien visite la sala, reconstruir la ruta del buque, las circunstancias del incidente y su posterior impacto en la vida cotidiana de la gente del litoral.

Se analizan además las fases de limpieza, la intervención de las autoridades y la recuperación de los ecosistemas dañados, así como las lecciones aprendidas para futuras respuestas ante derrames.

El objetivo central es recordar las mareas negras que afectaron la costa gallega, subrayar sus consecuencias ecológicas y humanas y situarlas en un marco histórico y ambiental más amplio.

Este enfoque ofrece claves para entender cómo incidentes de este tipo han marcado generaciones y han impulsado cambios en la gestión ambiental, en la investigación histórica y en la cultura de la ciudad.

A través de imágenes, documentos y testimonios, la muestra invita a reflexionar sobre la responsabilidad de la navegación, la protección de los ecosistemas y la necesidad de respuestas coordinadas ante catástrofes ambientales.

La iniciativa se enmarca en la línea de acción del Concello, que bajo la dirección de la alcaldesa Inés Rey ha buscado abrir espacios de diálogo y conocimiento sobre la historia local, conectando memoria, medio ambiente y desarrollo cultural.

La exposición propone, además, una lectura de la historia que sitúa aquel suceso dentro de un proceso de concienciación ambiental y social que ha ido creciendo en las últimas décadas y que hoy ocupa un lugar destacado en la agenda cultural de la ciudad.

En definitiva, este acto no es solo una exposición temporal, sino un compromiso con la memoria y la protección de la costa, con la esperanza de que la gente entienda que detrás de cada una de estas historias hay aprendizajes que pueden prevenir daños futuros.

Queda claro que la fecha del 12 de mayo de 1976 no es un simple dato histórico: es una lección de resiliencia, ciencia y solidaridad entre vecinos, investigadores y administraciones.

Quien visite la muestra podrá recorrer paneles explicativos, archivos fotográficos y mapas que describen la trayectoria del buque, el impacto en la economía local y las fases de la limpieza y la recuperación.

En La Coruña, esta conmemoración se suma a la tarea de convertir la memoria en conocimiento útil para el presente y el futuro, promoviendo una cultura de cuidado ambiental, investigación y educación ciudadana.