La alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, se reúne con los vecinos de la calle Tomás Fábregas para detallar las modificaciones del proyecto de rehabilitación, que incluye la sustitución del pavicésped por un pavimento continuo y la creación de una plataforma accesible que conecta tres portales y facilita la futura instalación de ascensores.
La alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, se ha reunido esta mañana con los vecinos de la calle Tomás Fábregas y del grupo de viviendas de María Pita para contarles de primera mano los cambios que se van a hacer en la zona, donde el Concello está invirtiendo más de 800.000 euros en mejorar y rehabilitar el entorno. Esta reunión es la continuación del diálogo que empezó en junio, cuando los vecinos presentaron un escrito pidiendo revisar varios aspectos de la obra.
Tras una primera visita conjunta a las obras, los técnicos han estudiado las propuestas y ahora la alcaldesa vuelve a sentarse con ellos para explicar qué se puede hacer y qué no.
El cambio más importante es que se va a quitar el famoso 'pavicésped' que se había previsto en la parte trasera de los edificios, justo en el límite con la zona de las Percebeiras, y en su lugar se pondrá un pavimento continuo.
Los técnicos han dicho que es viable, así que adelante. Esta era una de las principales demandas de los vecinos, que no veían con buenos ojos ese material.
En cuanto a la entrada a los portales 2, 4 y 6 de Tomás Fábregas, el problema es que están muy elevados respecto a la calle, y para acceder a ellos solo hay escaleras laterales o frontales.
Para solucionarlo, el proyecto crea una plataforma continua que conecta los tres portales con un itinerario accesible, de modo que se pueda llegar sin escalones.
Los vecinos habían pedido rampas independientes para cada portal, pero los técnicos explican que no es viable porque las diferencias de altura harían que las pendientes superasen lo permitido por la normativa, y eso impediría que personas con movilidad reducida las usasen de forma autónoma.
Además, en cuanto a la preocupación por la privacidad, el informe confirma que las ventanas de los números 2, 4 y 6 siguen a más de 1,80 metros de la nueva rasante de la calle, cumpliendo con las Normas de Habitabilidade de Galicia, así que no hay problema.
La plataforma única también servirá para que en el futuro sea más fácil instalar ascensores en los edificios, si las comunidades de propietarios lo deciden.
Se dejará preparado el espacio público para esas intervenciones. Esto cobra especial relevancia porque la zona es una Área de Rehabilitación Integral (ARI), lo que significa que las comunidades pueden acceder a ayudas para mejorar la accesibilidad, como la instalación de ascensores.
Por último, sobre la reducción de plazas de aparcamiento que implica la obra, el Concello informó de que el Servicio de Mobilidade ya ha estudiado medidas compensatorias, reordenando plazas en línea en los alrededores para que no falte sitio donde aparcar.
La historia de esta intervención se remonta a la necesidad de rehabilitar una zona que, como muchas en la ciudad, necesitaba una puesta a punto. El grupo de viviendas de María Pita, construido en los años 60, es un ejemplo de la arquitectura de la época, pero con el tiempo ha ido requiriendo mejoras en accesibilidad y espacio público.
El diálogo entre el Concello y los vecinos ha sido clave para adaptar el proyecto a las necesidades reales, demostrando que la participación ciudadana puede cambiar el rumbo de las obras.
Con esta inversión de más de 800.000 euros, la calle Tomás Fábregas no solo ganará en estética, sino también en funcionalidad, garantizando que todos, independientemente de su movilidad, puedan disfrutar del espacio público.