Una jornada educativa en La Coruña para acercar la astronomía y las emociones a niños de Monte Alto, con narración en lengua de signos y dos pases, el 9 de mayo frente al quiosco Alfonso.
En La Coruña, Galicia, el 9 de mayo, ante el quiosco Alfonso y entre las 11:00 y las 19:00 horas, la Escola infantil de Monte Alto presenta el proyecto El firmamento de las emociones, una adaptación de una iniciativa previa de la agrupación astronómica de la ciudad pensada para niños y niñas en edades tempranas.
Habrá dos sesiones: la primera a las 12:30 y la segunda a las 17:30. En ambas ocasiones, la narración del cuento irá acompañada de una intérprete en lengua de signos, para garantizar que la historia llegue a todos y todas.
Este proyecto nace con la voluntad de acercar la astronomía y las emociones de forma lúdica y creativa, combinando narrativa, juego y observaciones simples del cielo.
\nEntre las actividades previstas se destacan varias líneas: actividades que relacionan emociones con animales habituales en los cuentos infantiles; la creación de constelaciones en un mural utilizando líneas y puntos; y la narración de historias que entrelazan animales, música, estaciones y emociones.
Además, se plantea un uso conjunto de lenguaje oral y lengua de signos, para fomentar la expresión y la comprensión entre los pequeños asistentes. Este tipo de propuestas busca ampliar el acceso a la ciencia desde la primera infancia, promoviendo habilidades de observación, razonamiento y lenguaje a través de la experiencia compartida.
\nSe trata, además, de una continuación de la labor de la agrupación astronómica, que ya ha desarrollado iniciativas similares para acercar el cosmos a las familias y despertar la curiosidad por el mundo que nos rodea.
En el ámbito local, la actividad se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio por enriquecer la oferta educativa y cultural de La Coruña, utilizando espacios públicos como el quiosco Alfonso para convertir una mañana en una experiencia de aprendizaje compartido.
Se sugiere, también, que las familias aprovechen para explorar recursos didácticos simples en casa: observar el cielo, identificar constelaciones básicas y relacionar las figuras celestes con emociones, música o estaciones.
De cara al futuro, este tipo de proyectos podría repetirse en otros barrios y centros educativos de la ciudad, con adaptaciones según la edad y las necesidades de aprendizaje de los niños.
En definitiva, una experiencia educativa que fusiona ciencia, imaginación y creatividad, pensada para hacer accesible la astronomía y convertirla en una aventura memorable para los más pequeños y sus familias.