El espectáculo de medio tiempo de la final del Mundial 2026, con Madonna, Shakira, BTS y Justin Bieber, ha generado reacciones encontradas entre los aficionados. ¿Innovación o exceso?

El pasado domingo, la final del Mundial 2026 entre Argentina y España no solo fue un partido histórico, sino que también trajo consigo el primer espectáculo de medio tiempo en la historia de la Copa del Mundo.

Con una duración de 27 minutos y 19 segundos, el show, que ocupó casi el doble del descanso reglamentario de 15 minutos, ha dividido a los aficionados y expertos.

La cosa empezó con Madonna, a sus 67 años, cantando 'Music Makes the People Come Together' mientras llegaba en un jeep conducido por las leyendas brasileñas Ronaldinho y Ronaldo.

Luego pasó el micrófono a los Muppets y a la Electric Mayhem, que versionaron 'Seven Nation Army' de los White Stripes con el director Gustavo Dudamel.

Acto seguido, los BTS explotaron el MetLife Stadium con su 'Dynamite'. Y entonces, para sorpresa de muchos, aparecieron Jason Sudeikis como Ted Lasso y Brendan Hunt como Coach Beard, divagando sobre la necesidad de un substituto 'con corazón y alma', antes de presentar a Justin Bieber, que interpretó 'Everything Hallelujah' con una guitarra acústica.

Shakira y Burna Boy devolvieron la energía con 'Dai Dai', el himno del Mundial. El cierre fue emotivo: el PS22 Chorus, un coro de niños de Staten Island, cantó 'We Dance' junto a Chris Martin (curador del show), Shakira, los Muppets y Bieber, con Dudamel al fondo.

Pero no todo fue aplausos. El alargue del descanso rompió el ritmo del partido, y muchos lo criticaron en redes. Un usuario escribió: 'Esto es vergonzoso y fuera de lugar en un partido de fútbol. Demuestra que el Mundial nunca debería volver a EE.UU.' Otro añadió: 'Arruinó la dinámica del juego, probablemente por eso aún no hay goles después de 105 minutos'. Hasta Liam Gallagher de Oasis opinó: 'Menos mal que llevo mis calcetines espirituales, si no, ese show me habría vuelto loco'. Wayne Rooney, exfutbolista y comentarista de la BBC, fue directo: 'Una mierda'.

Sin embargo, también hubo defensores. Algunos destacaron la producción de Madonna, la inclusión de leyendas del fútbol y el mensaje de unidad. Un usuario comentó: 'Disfruté el show. ¿Qué tiene de malo un poco de música para unir a la gente? Hoy todos buscan algo para odiar'. Otro comparó: 'Desde el punto de vista artístico, este show supera al del Super Bowl en todos los sentidos'.

Históricamente, el fútbol nunca había tenido un show de medio tiempo. La tradición marca que el descanso sea para los jugadores, y las reglas de la IFAB limitan la pausa a 15 minutos. Este espectáculo, inspirado en el Super Bowl, duró casi media hora y dejó a muchos preguntándose si el Mundial debería adoptar esta costumbre estadounidense.

La final, que se mantuvo sin goles hasta el tiempo extra, añadió leña al fuego.

En resumen, el primer show de medio tiempo del Mundial fue un popurrí de estilos que no dejó indiferente a nadie. Desde la euforia de los BTS hasta la nostalgia de Madonna, pasando por la crítica de los puristas, lo cierto es que la FIFA ha abierto una puerta que, para bien o para mal, ya no tiene vuelta atrás.