Alex Felipe, jugador del Norilsk Nickel, falleció a los 32 años en un aeropuerto ruso tras disputar un partido. Este artículo reconstruye lo ocurrido y añade contexto histórico y estimaciones en euros.

Gran conmoción ha provocado en Brasil la noticia del fallecimiento de Alex Felipe, jugador de futsal del Norilsk Nickel, a los 32 años. Según Globoesporte, la información indica que el extremo falleció este martes 6 de enero mientras se encontraba en el aeropuerto de Ukhta, en Rusia, tras disputar un partido por la Copa de Rusia.

El equipo se disponía a viajar a Moscú cuando ocurrió el hecho. De acuerdo a la Federación Rusa de Fútbol Sala FRU, el jugador se sintió mal horas después del encuentro entre Norilsk Nickel y Ukhta; en el aeropuerto recibió atención médica, incluido el uso de un desfibrilador, pero los profesionales no pudieron revertir la situación y la muerte fue constatada en el lugar.

Alex Felipe se formó en las divisiones inferiores del Corinthians y desde 2020 defendía los colores del Norilsk Nickel en Rusia. Estaba casado y era padre de dos hijos. El Corinthians Futsal emitió un comunicado de dolor y solidaridad con la familia, amigos y toda la comunidad del futsal. La noticia también provocó un repentino interés en las redes, donde aficionados y exjugadores destacaron su trayectoria y su papel como cabeza de familia.

La pérdida de Felipe llega en un momento en que el futsal brasileño mantiene una tradición sólida y ha sido cuna de talentos que luego brillan en torneos continentales e internacionales.

En el plano internacional, Norilsk Nickel, un club ruso de larga trayectoria, disputa la Copa de Rusia y la liga doméstica; su encuentro con Ukhta representó un capítulo más de una temporada marcada por duelos intensos y un crecimiento de la disciplina en ciudades alejadas de los grandes focos deportivos.

En el plano económico, supuestamente el contrato de Felipe con Norilsk Nickel podría haber estado valorado en torno a 100.000 a 180.000 euros anuales. Y al llegar a Rusia en 2020, se barajaron cifras de transferencia cercanas a 1,2 millones de euros, según estimaciones no verificadas de la prensa local; estas cifras no han sido confirmadas oficialmente.

Esta tragedia podría dejar huellas más allá del campo, con posibles homenajes en Brasil y Rusia. En las redes sociales, el mundo del futsal y los fans han expresado tributo a un jugador que dejó una marca tanto en el club como en su entorno familiar, subrayando su ética profesional y su rol como padre de familia.

Históricamente, el futsal en Brasil ha sido semillero de talentos que alimentan a clubes y selecciones, y su impacto se siente en las comunidades donde la disciplina va más allá del deporte, convirtiéndose en un fenómeno social.

La noticia de la muerte de Felipe se suma a un panorama en el que el fútbol sala ha crecido por su espíritu de equipo, su táctica y su capacidad para unir a comunidades diversas alrededor de un mismo objetivo.

A falta de confirmación oficial sobre actos conmemorativos, lo que sí está claro es que la pérdida de un deportista joven y con proyección provoca un vacío en un deporte que, pese a su menor alcance mediático comparado con el fútbol tradicional, genera enormes vínculos entre clubes, familias y aficionados.

Se esperan declaraciones institucionales y manifestaciones de duelo por parte de Norilsk Nickel, el Corinthians y la Federación Rusa de Fútbol Sala, que deliberan sobre el significado de esta pérdida para el futsal mundial.