Mya Jones regresa de una lesión para anotar dos veces en la segunda mitad y darle al Calgary Wild un empate 2-2 frente a las Montreal Roses, en un duelo tenso de la NSL.
La historia del encuentro parecía encaminarse hacia una victoria de las Roses, pero apareció la magia de Mya Jones para cambiar el guion en los minutos decisivos.
Jones, que volvió a vestirse con la camiseta del Calgary Wild después de perderse toda la temporada 2025 por una lesión, saltó al terreno de juego en la segunda mitad y en cuestión de minutos dejó claro que su regreso no sería un simple trámite.
Con un doblete que empezó a tomar forma a partir del minuto 85, la jugadora nacida en Calgary firmó un recital de delantero: primero igualó el marcador y, poco después, dejó a su equipo con vida en un partido que parecía perdido.
El estadio McMahon se convirtió en una olla a presión y la afición local respiró hondo cuando el tiempo de descuento se acercaba a su último suspiro.
Antes de ese remate de emoción, las Roses habían tomado la delantera a los 24 minutos. Lisa Pechersky encontró el primer gol para las visitantes, que mostraban un dominio notable en la primera mitad y llegaban con más claridad a la portería contraria.
El encuentro transcurría en una línea de alta intensidad, con las Roses dominando el juego y lanzando más tiros a puerta (14-11 en favor de las Roses) y con cinco saques de esquina frente a tres para el Calgary Wild.
Sin embargo, el fútbol, ese deporte impredecible que se escribe con carácter de sorpresa, quiso que la narrativa cambiara. En la recta final, Jones tomó el timón de la historia. A los 85 minutos encontró el empate para el Wild en una jugada que desató la alegría entre la afición, que había visto cómo el marcador se le escapaba.
Pero la trama no concluyó ahí. Cinco minutos después, Claire Monyard volvió a colocar a la Roses por delante, dejando una atmósfera de tensión en la grada y un final aún por escribir.
Con el reloj señalando la parte final, el Wild no se dio por vencido. En una demostración de carácter y fe en la remontada, Jones apareció de nuevo para sellar el 2-2 y dejar el marcador con un sabor a gloria condicional para un equipo que busca competir cada semana.
Este resultado mantiene a las Roses como líderes de la NSL, con un récord de 3-0-1, mientras Calgary, que tras este empate suma un 0-2-1, sigue buscando su primera victoria de la temporada.
El choque, disputado dentro de la segunda temporada de la Northern Super League, dejó varias conclusiones para analizar. Por un lado, la capacidad de reacción del Calgary Wild cuando la presión aprieta; por otro, la consistencia de las Roses, que mantienen un paso firme en la cima y llegan con confianza al próximo duelo.
En lo que respecta a las estadísticas, la balanza de disparos y esquinas favoreció en parte a las Roses, pero la efectividad del Wild en los minutos finales refleja que el fútbol femenino en la NSL puede dar giros inesperados en cualquier tramo del partido.
Para el próximo fin de semana, las Roses viajarán a Ottawa para medirse con el Rapid, en un choque que buscará mantener su condición de invictas.
Por su parte, Calgary Wild recibirá al Halifax Tides en casa, con la intención de convertir ese dominio en su primera victoria de la campaña y continuar la construcción de un proyecto que ha mostrado superación y ambición desde el inicio de la NSL.
Este encuentro quedará registrado no solo como un emocionante reparto de puntos, sino como un recordatorio de que el fútbol femenino, incluso en fases iniciales de una liga, puede escribir historias de resiliencia, retorno y triunfo frente a la adversidad.
Y para Mya Jones, este doblete puede ser el inicio de una temporada que promete volver a colocarla entre las jugadoras clave de la escena local y de la NSL en general.