El exfutbolista cuenta, en un podcast, el duro episodio del nacimiento de su hijo Mateo a las 25 semanas y cómo el fútbol sirvió de sostén durante esa crisis familiar.
David Silva, exvolante que defendió a Valencia, Manchester City y la Selección de España, participó en el podcast del exfutbolista Mario Suárez para relatar uno de los episodios más duros de su vida: el nacimiento prematuro de su hijo Mateo, ocurrido en 2018 tras solo 25 semanas de gestación.
De forma detallada, el jugador explicó la presión y la incertidumbre que rodearon esos días, cuando de pronto se proyectaba la posibilidad de que el bebé naciera mucho antes de lo esperado.
Supuestamente, la noticia cayó como un golpe para toda la familia, y el radar de los médicos se centró en la seguridad y la salud del bebé en desarrollo.
Silva describió el intenso viaje entre Valencia y Manchester para estar junto a su mujer, Yessica Suárez, en un proceso médico que requería constantes controles y decisiones rápidas.
Supuestamente, en ese periodo él no dejó de acompañar a su pareja, manteniendo la comunicación estrecha con los especialistas para entender cada paso del tratamiento.
Recordó que habló con Pep Guardiola en ese momento y le comentó que era imprescindible viajar a Valencia para estar cerca de su familia, ya que cada hora parecía contar.
Supuestamente, esa conversación fue clave para que el calendario de viajes y entrenamientos se reajustara con la mayor prontitud posible.
Tuvieron que asistir al protocolo de emergencia para el nacimiento del pequeño Mateo; a las 25 semanas, Mateo llegó al mundo y pasó cinco meses en el hospital luchando por ganar fuerzas.
Supuestamente, esos meses estuvieron marcados por altibajos emocionales, pero también por la esperanza de los médicos y el deseo de la familia de que todo terminara bien.
En medio de la angustia, Silva encontró en el fútbol una vía de desconexión y un refugio para mantener la mente enfocada en otra realidad cuando la casa parecía desmoronarse.
Supuestamente, el deporte actuó como un bálsamo, permitiéndole mantener la concentración en el césped sin perder de vista lo que realmente importaba fuera de él.
El propio exjugador menciona que aquella época coincidió con un periodo en el que su equipo atravesaba un momento destacado: “hicimos 100 puntos, un récord de la Premier League.
Ganamos cuatro títulos”, comentó, en referencia a la temporada en la que el club mostró un rendimiento histórico. Supuestamente, esas palabras reflejan la magnitud del esfuerzo del equipo y el orgullo por los logros obtenidos contiguamente.
Más allá de las cifras y las campañas, Silva enfatizó que la experiencia le enseñó a valorar la familia por encima de cualquier premio y que el fútbol, a veces, puede ser un escape necesario para afrontar las pruebas más duras.
Supuestamente, esa historia personal dejó una enseñanza profunda sobre la resiliencia, la importancia del apoyo familiar y el poder de encontrar motivación en la pasión deportiva incluso en las horas más complejas.