El Barça se llevó una victoria contundente en casa, 7-2 frente al Newcastle, y selló su pase a los cuartos de la Champions. Lewandowski y Raphinha destacaron, junto a un joven Yamal que anotó desde el punto de penal.
El Barcelona dio una exhibición de fútbol y de eficacia en el Spotify Camp Nou al vencer 7-2 al Newcastle United y sellar su pase a los cuartos de final de la Champions League.
Los azulgranas mostraron un juego claro: presión alta, circulación rápida del balón y puntería cuando llegaba la ocasión.
El partido empezó con un golpe temprano para Barcelona. Raphinha firmó el 1-0 a los 6 minutos, adelantando a los locales y encendiendo al público. Pero el Newcastle consiguió equilibrar el marcador con dos golpes en poco tiempo: Anthony Elanga empató a los 15 y volvió a hacerlo a los 20, dejando el choque 2-2.
En ese tramo hubo emociones fuertes, con un ritmo muy alto y ocasiones para ambos lados. A falta de minutos para el descanso, Lamine Yamal convirtió un penal a los 45+7, y ese tanto dejó el marcador 3-2 a favor del Barça para el descanso.
En la segunda mitad, el guion siguió claro: Barcelona encontró el camino hacia la portería rival con más fluidez. Fermín López hizo el cuarto a los 51 minutos, dando la sensación de que el partido se escapaba de las manos del Newcastle. Poco después, Lewandowski tomó la palabra: marcó dos veces seguidas, a los 56 y a los 61, para colocar el 6-2 y dejar resuelta la eliminatoria. Ya en los minutos finales, Raphinha dio el golpe definitivo anotando el 7-2 a los 72 minutos, cerrando una goleada que pasará a la historia de los octavos de final por su contundencia.
Con este resultado, Barcelona se ubica entre las goleadas más sonadas de la ronda de los 16 mejores de la Champions y demuestra una versión muy consolidada en casa, especialmente en ataque, donde la combinación de jóvenes talentos y figuras conocidas funcionó a la perfección.
En el momento de cerrar la eliminatoria, el Barça ya sabía que su próximo rival en cuartos saldría del ganador del duelo entre Atlético de Madrid y Tottenham; el partido de ida dejó en el aire cuál equipo enfrentará a los azulgranas en la siguiente fase, pero lo cierto es que el equipo catalán llega en un momento de confianza plena.
Históricamente, el Barça llega a estas instancias con un palmarés destacado en la máxima competición continental: cinco Copas de Europa/Champions League en total.
Este triunfo refuerza la idea de que, cuando el equipo está inspirado, puede jugar de tú a tú a cualquiera y convertir las fases eliminatorias en un espectáculo de intensidad y precisión.
Para el aficionado, la tarde-noche del Camp Nou dejó claro que, cuando todo encaja, Barcelona puede ser un rival difícil de batir incluso para equipos con historia reciente de pasar rondas con solvencia.
En resumen, una victoria que sirve para proyectar confianza de cara a lo que viene: cuartos de final en la Champions, con la esperanza de enfrentar a un rival aún por definir entre Atlético de Madrid y Tottenham, y con una plantilla que mostró que, a pesar de altibajos en temporadas pasadas, tiene los argumentos para competir al más alto nivel.
}