Un informe del Observatorio Vasco de la Vivienda revela que la mayor parte de las solicitudes de vivienda en Euskadi siguen orientadas al alquiler, con clara concentración urbana y perfiles de demandantes principalmente jóvenes y hogares unipersonales.
En Euskadi, la agencia pública de vivienda Etxebide contabilizó a 1 de enero de 2026 un total de 104.280 personas o unidades convivenciales inscritas como demandantes de vivienda. De ellas, 81.935 solicitan alquiler y 22.345 buscan compra, lo que subraya de forma constante el predominio de la demanda de vivienda en régimen de alquiler.
La distribución territorial dibuja una foto nítida: Bizkaia concentra la mayor parte de las solicitudes con 56.713 demandantes (54,4% del total), Gipuzkoa suma 28.566 (27,4%) y Araba 19.001 (18,2%). En los tres territorios, el alquiler es la opción mayoritaria, aunque con intensidades distintas: representa el 88,5% de la demanda en Araba, el 77,6% en Bizkaia y el 73,8% en Gipuzkoa.
El viceconsejero de Vivienda, Miguel de los Toyos, subrayó que la lectura de estos datos señala una meta común: “el alquiler protegido y asequible debe seguir ganando escala para responder a la realidad social del país”.
Las tres capitales vascas concentran una parte sustancial de la demanda: Bilbao tiene 31.331 demandantes, Vitoria-Gasteiz 18.118 y Donostia/San Sebastián 13.963. “Vitoria-Gasteiz, Bilbao y Donostia concentran una parte sustancial de la demanda”, afirmó De los Toyos, “pero también hay que mirar a las grandes ciudades y cabeceras comarcales donde la presión por acceder a una vivienda no deja de crecer”.
Desglose por territorios refuerza la idea de un problema claramente metropolitanizado: en Bizkaia, 44.035 demandantes buscan vivienda en alquiler y 12.678 en compra; el mayor volumen se localiza en Bilbao, con 31.331 demandantes, seguido de Barakaldo (8.961), Getxo (8.157) y otros municipios del entorno. En Araba, la demanda total asciende a 19.001 inscripciones, con 16.823 en alquiler y 2.178 en compra; la práctica totalidad se concentra en Vitoria-Gasteiz (18.118 demandantes), que además presenta el perfil más intenso de alquiler entre las tres capitales, pues 15.957 de sus inscripciones corresponden a este régimen. De los Toyos añadió que “Vitoria-Gasteiz concentra casi toda la demanda alavesa y evidencia hasta qué punto el alquiler asequible debe seguir siendo una prioridad estratégica”, llamando a respuestas más constantes, ambiciosas y eficaces.
En Gipuzkoa, Etxebide contabiliza 28.566 demandantes, con 21.077 en alquiler y 7.489 en compra; la capital Donostia/San Sebastián encabeza la lista con 13.963 demandantes, seguida de Irun, Errenteria, Zarautz, Hernani y Tolosa, entre otros.
Perfil de las personas demandantes de vivienda
La estadística confirma varios rasgos estructurales del perfil de la demanda. Destacan especialmente los hogares unipersonales, que representan 64.783 inscripciones, muy por encima de las unidades de dos miembros (16.965) y de tres o cuatro miembros (17.858). También destaca el peso de las personas menores de 36 años, con 24.032 inscripciones, y del cupo de necesidades especiales de vivienda, con 17.940. Entre los colectivos específicos, figuran las situaciones de separación o divorcio (13.246 inscripciones), las personas mayores de 60 años (11.040) y las familias monoparentales (5.173).
La renta media ponderada para la demanda global en Euskadi se sitúa en 16.618 euros, una magnitud que refleja diferencias sustanciales entre territorios y entre regímenes, pues los ingresos medios para compra suelen ser notablemente superiores a los del alquiler.
En palabras del viceconsejero, “cuando observamos que la demanda se concentra en alquiler, en hogares pequeños, en personas jóvenes o en situaciones de mayor vulnerabilidad residencial, lo que vemos no es solo una estadística, sino una hoja de ruta para la política pública”.
Su mensaje final fue claro: la obligación es reforzar el parque protegido, activar vivienda vacía, promover nuevos apartamentos adecuados a las nuevas necesidades y coordinar mejor las respuestas institucionales según el mapa real de la demanda.
Aun cuando los datos analizados por Etxebide muestran un paisaje marcado por la concentración urbana y una clara preponderancia del alquiler, la administración vasca ha mantenido un enfoque de intervención pública que busca equilibrar oferta y demanda, priorizando políticas que hagan del alquiler asequible una realidad para las personas y familias que requieren vivienda con urgencia.
En el marco histórico de la política de vivienda en Euskadi, estas cifras refuerzan la necesidad de continuidad y ajuste de las estrategias públicas para garantizar un acceso razonable, estable y sostenible a la vivienda en todas las comunidades urbanas y rurales de la región.