El Gobierno Vasco y Visesa destacan con un proyecto de 36 viviendas protegidas en alquiler en Eibar, que utiliza un sistema de paneles industrializados y principios de construcción circular para acelerar plazos, reducir costes y avanzar hacia una edificación más sostenible.

En Euskadi, el Gobierno Vasco dio a conocer un logro notable en el ámbito de la vivienda pública: el consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, acompañado por el director de Vivienda, Suelo y Arquitectura, Pablo García Astraín, recogió anoche el premio Zehnder a la Mejor Innovación en Producto, Material o Sistema.

El galardón se otorgó en el marco de los Advanced Architecture Awards del congreso Rebuild y reconoce el compromiso del ejecutivo vasco y de la sociedad pública Visesa con una construcción más eficiente, sostenible y avanzada.

El trato premiado se refiere a una promoción de 36 viviendas protegidas en alquiler situadas en Eibar, donde se ha apostado por una solución de construcción industrializada que pretende transformar la manera de entender la vivienda pública.

El núcleo de la innovación reside en sustituir el cerramiento tradicional previsto en la obra por el sistema Hormablock de Enerblock. Se trata de una solución integral de paneles industrializados 2D, basada en una estructura autoportante de acero ligero. Este enfoque no solo resuelve de forma conjunta los retos térmicos, acústicos, de protección frente al fuego y frente al agua, sino que también cuenta con el certificado de idoneidad técnica (DAU) emitido por el ITeC.

Uno de los grandes valores añadidos es su modelo de producción industrializada: la obra se convierte en un proceso de montaje en seco que facilita cerrar una planta por semana.

Esto reduce plazos, minimiza los riesgos laborales y mejora el control de costes, fortaleciendo la competitividad frente a los métodos de construcción convencionales.

Además, el proyecto incorpora una estrategia avanzada de construcción circular. El diseño del sistema se atiene a criterios de adaptabilidad y desmontaje conforme a la norma ISO 20887, priorizando la reciclabilidad de los materiales, el uso de uniones mecánicas reversibles y la minimización de residuos al final de la vida útil del edificio.

La integración del sistema en modelos BIM facilita la trazabilidad digital y la gestión del mantenimiento, de modo que el edificio queda convertido en un banco de materiales documentado para futuras reutilizaciones.

Con este proyecto, Visesa refuerza su papel como agente tractor de la innovación en la edificación pública, demostrando que la industrialización, la alta eficiencia técnica y la construcción circular son plenamente viables y escalables en el ámbito de la vivienda protegida.

Este logro no es un caso aislado: se inscribe en una corriente más amplia de Euskadi y de Europa, que busca responder a la demanda de vivienda accesible con criterios de sostenibilidad, reducción de emisiones y economía de recursos.

La experiencia de Eibar podría servir de referente para futuras promociones de vivienda pública en la región, aportando conocimientos sobre procesos, costes y mantenimiento a largo plazo.

En definitiva, se trata de una apuesta por combinar calidad de hogar, eficiencia energética y responsabilidad ambiental mediante técnicas de fabricación y diseño que podrían extenderse a otros proyectos de interés social en el país y más allá.